La Denominación de Origen Campo de Borja cumple su 25 aniversario con un cambio de imagen corporativa

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: lunes, 11 abril 2005 18:06

ZARAGOZA, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Denominación de Origen Campo de Borja cumple este año su 25 aniversario. Para conmemorar esta simbólica fecha, el Consejo Regulador ha previsto una serie de actividades que se desarrollarán a lo largo de los próximos meses, siendo la apuesta más importante el cambio de imagen corporativa, que pasará a tener un diseño más moderno, tanto en el logotipo como en el formato de la botella.

El presidente del Consejo Regulador de la D.O. Campo de Borja, Pedro Aibar, acompañado por el consejero de Agricultura y Alimentación, Gonzalo Arguilé, presentó hoy en el Edificio Centrorigen de Mercazaragoza los objetivos que se pretenden con esta modernización de la imagen corporativa. Se trata, dijo, de adaptarse a las nuevas tendencias del mercado porque "en un sector tan agresivo y tan de moda es necesario estar a la última", aseguró.

En primer lugar, se unen las tres palabras "Campo de Borja" en un único item, sin espacios entre caracteres. Así, los valores de conjunto se simplifican y se transforman en favor del valor de la unidad. Una marca y su esencia. El símbolo está compuesto por la representación lineal de la dimensión de una barrica, con rasgos circulares e intercalados que generan un volumen tridimensional que lo convierten en dinámico y versátil.

La leyenda cuenta con una tipografía simple, que da una sensación de estabilidad a la marca. Y es que la Denominación de Origen Campo de Borja, nacida en 1980, es joven pero ha sabido recorrer con paso decidido y seguro el camino hacia la consecución de unos objetivos marcados por la calidad total en sus vinos y la conquista de los mercados nacionales e internacionales.

CREER EN UN PROYECTO

Pedro Aibar destacó que los 25 años de historia de la D.O. Campo de Borja "son los cimientos del futuro". Durante un cuarto de siglo, "hemos estado en primera línea con ideas y propuestas globales para todo el sector", explicó.

"Estamos orgullosos de la calidad de nuestros vinos", continuó, y además "hemos contribuido en la defensa del medio ambiente, el desarrollo sostenible y el asentamiento de población en el medio rural". Todo ello, matizó Aibar, "gracias a una masa social humilde, con muchas ganas de hacer cosas, pero con limitaciones económicas".

Cuando Aibar accedió a la presidencia del Consejo Regulador, en 1988, la Denominación de Origen se enfrentó a un año muy malo, "la peor cosecha", recordó. Con el apoyo de entidades financieras y el Gobierno de Aragón se recuperó y, a partir de la década de los 90, comenzó a crecer. "Si me preguntan cómo lo hemos conseguido, yo les digo que la fórmula es creer en un proyecto".

En el año 2000 subió la productividad y la comercialización de los vinos, tanto en el mercado español como internacional. Fue entonces cuando se sacó el primer vino de garnacha y los vinos varietales, que están dando prestigio a la Denominación de Origen. Actualmente, Campo de Borja exporta a medio centenar de países, especialmente a Estados Unidos y Alemania.

EL IMPERIO DE LA GARNACHA

El patrimonio vitícola de la D.O. Campo de Borja es muy rico en cuanto a garnachas. Los viñedos más antiguos datan de 1890 y de las 5.000 hectáreas de garnacha, más de 2.000 tienen edades comprendidas entre los 30 y los 50 años.

La diversidad de microclimas y de suelos enriquece la producción y los matices de esta variedad autóctona de Aragón. Por ello, en esta apuesta por consolidar la marca, el Consejo Regulador va a seguir poniendo énfasis en la campaña "Campo de Borja: El Imperio de la Garnacha".

El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, también se mostró partidario de "marcar la diferencia" y "sacarle todo el jugo a la garnacha, porque es una de las mejores variedades de la comunidad autónoma", aseguró. El resultado, "unos vinos excepcionales", opinó.

"En la actualidad hace falta buen vino y disciplinar al sector", continuó. "Pero para competir en el mercado, también hay que gastarse dinero en imagen y marketing", estableció. Para Arguilé, el sector vitivinícola aragonés pasa por un buen momento, "muchísimo mejor que el de nuestros vecinos navarros y catalanes".

El consejero apostó por la producción de vino en la comunidad autónoma, porque es parte de la identidad del territorio e imagen de cara al exterior. Por ello, consideró una "aberración" y una "desfachatez" que haya países que quieran producir vinos de estas denominaciones de origen fuera de sus lugares de procedencia.

La D.O. Campo de Borja "está realizando una labor tremenda y ha sabido penetrar bien el mercado", indicó Arguilé, quien puso el acento en que en el futuro "hay que seguir trabajando para mejorar cada vez más la calidad y los controles".

COSECHA DE 2004, AÑO RECORD

La Denominación de Origen Campo de Borja terminó 2004 con una vendimia "histórica" de más de 37 millones de kilos. La cosecha ha sido para la D.O. la "más larga, generosa y abundante de toda la historia".

En esta campaña se ha vendimiado más de diez millones de kilos que en 2003. Habría que remontarse hasta el año 1979 (con una producción de 31 millones de kilos), para encontrar una campaña cercana en cantidad a la actual. La media histórica de la D.O. Campo de Borja desde 1980 se situaba en 20,3 millones de kilos.

No obstante, el presidente del Consejo Regulador recordó que el efecto climático más negativo del año lo produjo la tormenta de los días 6 y 7 de septiembre, en la que se registraron 205 litros por metro cuadrado. Esto provocó graves inundaciones en unas 500 hectáreas de los viñedos de los municipios de Borja, Magallón y Agón y que hizo temer por la sanidad de la uva.

En cuanto a la recolección, el bloque de variedades de uvas tintas representa el 93,84 por ciento del total, con la variedad garnacha en cabeza con el 63,78 por ciento y una producción de 23,5 millones de kilos de uva.

La cosecha de uva de 2004 se ha transformado en 24 millones de litros de vino de calidad, cuyo valor supondrá en el mercado más de 45 millones de euros. La D.O. "Campo de Borja", sigue su línea ascendente de comercialización y en 2004 ha alcanzado los 12 millones de botellas, de los que el 60 por ciento van destinados a exportación.

Después de un año récord, las expectativas para los próximos años es "seguir luchando codo con codo", adelantó Pedro Aibar. "Nuestro nivel de comercialización es aceptable", dijo y el objetivo es continuar invirtiendo en mejoras para adecuarse a un mercado cada vez más competitivo. Sólo en los últimos ocho años se han invertido unos 28 millones de euros en acciones de reconversión.

SOBRE LA D.O. CAMPO DE BORJA

La Denominación de Origen "Campo de Borja" la integran los términos municipales de 16 pueblos y está situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, a 60 kilómetros de la capital, en una zona de transición entre las montañas del Sistema Ibérico y el Valle del Ebro, el río que acaricia su viñedo. El mismo que pocos kilómetros antes cruza una de las zonas vitivinícolas más importantes del mundo: Rioja.

En la década de los 50 los viticultores, que hasta entonces comercializaban sus productos por separado, optaron por unirse en cooperativas. A partir de ahí comenzó la lucha por conseguir se una Denominación de Origen. Es en 1978 cuando se reglamenta la D.O. "Campo de Borja", con el objeto de conseguir para esta zona un reconocimiento al esfuerzo de sus viticultores y a la calidad de sus vinos.

Definitivamente en 1980, se constituye la Denominación de Origen para los vinos de "Campo de Borja", aprobándose los estatutos que la reglamentan.

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