Actualizado 29/07/2020 17:29 CET

El campo español quiere seguir siendo la despensa de Europa pese a la incertidumbre post-Covid-19

Un agricultor en un campo de Aranjuez del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), Centro de Transferencia Tecnológica "La Chimenea", en Aranjuez/Madrid (España) a 30 de marzo de 2020.
Un agricultor en un campo de Aranjuez del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA), Centro de Transferencia Tecnológica "La Chimenea", en Aranjuez/Madrid (España) a 30 de marzo de 2020. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los agricultores y ganaderos de la Unión Europea, entre ellos los españoles, han demostrado ser un servicio esencial y fundamental para mantener el abastecimiento de alimentos a la sociedad en un escenario marcado por grandes dificultades como la crisis sanitaria ocasionada por la pandemia del Covid-19 y la presión permanente en las explotaciones.

A las consecuencias derivadas de la pandemia se suman los problemas de un sector afectado además por los aranceles impuestos por la Administración de Donald Trump, el Brexit o por unos precios por debajo de los costes de producción.

En el caso de España, agricultores y ganaderos no dudaron en abandonar las movilizaciones en las que estaban inmersos a principios de año para convertirse en la despensa de Europa, pese a la grave crisis de rentabilidad de las explotaciones agrarias, cuyos titulares siguen mirando con incertidumbre el nuevo horizonte que se abre ahora.

En este escenario, una de las prioridades de la Comisión Europea sigue siendo mantener la seguridad alimentaria, algo que ha quedado demostrado durante la crisis sanitaria, según ha señalado el eurodiputado del PP, Juan Ignacio Zoido, en declaraciones a Europa Press.

"La seguridad alimentaria está garantizada, no sólo en España, sino en todos y cada uno de los países de la Unión Europea. Es una de las mayores garantías que podemos tener. Como ejemplo, con una simple mascarilla de papel ha habido un desabastecimiento absoluto, hemos tenido que traerlas de China y se ha producido una guerra comercial, con los precios disparados. Mientras esto sucedía, nunca han faltado en las estanterías de toda la Unión Europea los productos agroalimentarios", ha puesto en valor Zoido.

Por ello, según el eurodiputado 'popular', hay que asegurarse de devolver al campo el "gran esfuerzo" que ha hecho durante la pandemia, porque "nos estamos jugando mucho y los europeos merecen tener una alimentación garantizada por agricultores y ganaderos".

Una de las respuestas de Europa para hacer frente a la pandemia y apoyar al sector agrícola fue la aprobación por el pleno del Parlamento Europeo de nuevas ayudas para agricultores, pymes y cooperativas agroalimentarias.

El reglamento aprobado permitirá a los gobiernos del bloque conceder ayudas de hasta 7.000 euros a agricultores individuales y hasta 50.000 euros a pymes del sector para contrarrestar el impacto del Covid-19 en su actividad. En concreto, el reglamento permite a los países del bloque utilizar el dinero que no ha sido utilizado del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) para conceder ayudas directas a productores y pequeñas explotaciones afectadas por la crisis del coronavirus.

"HAY QUE ACUDIR AL RESCATE DEL SECTOR AGRÍCOLA Y GANADERO"

Para Zoido, la agricultura es un sector "estratégico" y por lo tanto no puede tener un "trato peor" que otros sectores que "siempre reciben ayudas". "Hay que acudir al rescate del sector agrícola y ganadero cuando por circunstancias que son ajenas al esfuerzo y dedicación existe una caída de precios que no les hace rentable estar al frente de las explotaciones", advierte.

La crisis del Covid-19 ha puesto en valor la importancia de la agricultura familiar no sólo para suministrar alimentos a la población, sino para fijar población en el campo y defender el medio ambiente. De hecho Zoido considera que el campo ha sido tradicionalmente un "refugio" de desempleados en épocas de crisis, a los que se suman jóvenes que quieren emprender una nueva aventura.

"Tenemos que seguir siendo capaces de renovar generacionalmente el campo y apostar por la digitalización", señala.

Frente a esta apuesta por la incorporación de jóvenes, Gabriel Montilla, agricultor dedicado fundamentalmente al cultivo del olivar, asegura que no existe relevo generacional. "¿Cómo le digo a mi hijo que se dedique a esto? Si hubiera un precio justo le diría que siguiera con una explotación rentable", señala el agricultor, quien denuncia que a la histórica reclamación de precios justos se suma ahora el impacto de la pandemia y los costes adicionales en seguridad.

En este sentido, el secretario general de UPA en Andalucía, Miguel Cobos, defiende la aplicación de la Ley de la cadena alimentaria para que "nadie pueda comprar por debajo de los costes de producción". "Lo que hace falta es que se hagan estudios para que los operadores conozcan los costes de producción y que nadie compre por debajo de esos costes; se necesitan medidas para que el cumplimiento sea efectivo", apunta a Europa Press.

En concreto, cebollas, lechugas y berenjenas multiplicaron por más de siete su precio desde el campo hasta la mesa en junio, según datos del Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos (IPOD) que mensualmente elabora la organización agraria COAG.

Pese a la situación por la que atraviesa el sector, Cobos se muestra convencido de que el sector agrario es "esencial" y la crisis del Covid-19 ha servido para demostrar "esa esencialidad y esa soberanía alimentaria". "Se ha demostrado claramente que el sector agrario es un sector estratégico que tenemos que mantener y además defender nuestra soberanía alimentaria, porque en tiempos de crisis los países nos volvemos egoístas e insolidarios", añade.

EUROPA SALE REFORZADA CON EL ACUERDO

    En este contexto, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han acordado en la última Cumbre europea un Marco Financiero Plurianual (MFF) para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros, aunque tanto la política agrícola comunitaria como los fondos regionales se benefician de dotaciones extraordinarias con cargo al fondo de reconstrucción también pactado en la cumbre de estos últimos días.

En concreto, el presupuesto de la Unión Europea para los próximos siete años recorta un 10% los fondos agrícolas en comparación con el marco financiero comunitario previo, para quedarse con un presupuesto de 343.950 millones de euros, al tiempo que refuerza un 2,7% la dotación de los fondos de cohesión, hasta los 377.000 millones.

Desde el campo han acogido con una sensación agridulce el acuerdo europeo, pero han priorizado la importancia del mismo y se han mostrado satisfechos porque Europa dé una respuesta a la crisis provocada por la pandemia de forma unida y coordinada.

"Teniendo en cuenta todos los factores, podemos decir, dadas las circunstancias, que Europa ha salido reforzada y que España seguirá manteniendo un alto porcentaje de ayudas que permitirá a la agricultura y ganadería seguir siendo importantes", subraya Cobos.

Aunque todavía no se conoce con detalle el reparto definitivo por países, se ha tenido en cuenta en el fondo de recuperación por la crisis sanitaria, con un importe de 750.000 millones de euros, el peso que supone el sector agrícola, a lo que se sumará, según el secretario general de UPA-Andalucía, la "historia agrícola" de España.

En opinión de Zoido, la Política Agrícola Común (PAC) ha sido el "gran modelo de política común" de la Unión Europea y ha permitido garantizar la existencia de alimentos de calidad a precios razonables. "Eso es lo que se ha conseguido afortunadamente a lo largo de estos años de existencia de la Unión Europea y ha permitido que cada día tengamos una agricultura mucho más competitiva y de mayor calidad", resalta el europarlamentario, al tiempo que considera que las ayudas europeas tienen que venir acompañadas de medidas que dicten los Estados miembros.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, asegura que la dotación para España de la PAC para el periodo 2021-2027 es una "excelente noticia" para los agricultores y ganaderos españoles, con la que se ha "logrado el objetivo" marcado, y espera entregar en abril de 2021 en Bruselas el primer borrador del plan estratégico nacional.

Tras entregar el borrador inicial, confía en que el plan estratégico nacional, una de las novedades de la futura PAC, se pueda presentar oficialmente a la Comisión Europea a mitad del próximo año.

"Si analizamos los resultados son muy satisfactorios para España, ya que España dispondrá en el primer pilar de un total 39.156 millones de euros, de los cuales 34.181 millones de euros serán ayudas directas, mientras que en el segundo pilar se contará con un global de 8.526 millones de euros. Al final un total de 47.682 millones de euros, una cifra superior a la cantidad del periodo actual", explica el ministro.

Ahora está en manos del Gobierno, las comunidades autónomas y el sector definir la aplicación de la PAC para el campo español con el objetivo de poner en valor la importancia de España como país agrícola diverso que aporta todo tipo de producciones escalonadas al mercado europeo.   

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