MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -
Amper espera duplicar sus ventas en un plazo de cuatro años y multiplicarlas por 1,5 al cierre del ejercicio 2005, según explicó hoy su consejero delegado, Rafael Lozano, en la rueda de prensa de presentación de sus resultados anuales de 2003.
Lozano llamó la atención sobre el hecho de que la compañía ha cambiado "radicalmente" su estrategia en los últimos años, dado que antes su único objetivo era ser rentable, pero ahora quiere alcanzar rentabilidad y también crecer.
Junto al crecimiento orgánico, Amper basa sus estimaciones de crecimiento en adquisiciones selectivas en el segmento de seguridad y defensa, unas operaciones que deberán reunir varias características: "complementariedad de clientes y mercados, capacidad tecnológica de las empresas adquiridas, rentabilidad no dilutiva y precios atractivos", según Lozano.
En este segmento de seguridad y defensa, que constituye el "enfoque" de Amper en la actualidad, la compañía está pendiente de la adjudicación de nuevos contratos, especialmente en el control de fronteras en la cuenca mediterránea y Europa Oriental. Así, ya ha presentado ofertas en países como Marruecos, Malta o Polonia.
Además, Lozano recordó que Amper forma parte de la plataforma industrial creada por el Ministerio de Defensa para el mantenimiento de la electrónica de aviones y helicópteros, con una participación del 15 por ciento, similar a la de Indra. El consorcio está liderado por EADS y también está integrado por ITP.
La focalización de la actividad de la compañía en seguridad y defensa conlleva la drástica reducción del negocio de Amper Soluciones, la división de equipos de telecomunicaciones. En este sentido, Lozano advirtió de que las operadoras siguen reduciendo sus inversiones y sus gastos, lo que no es óbice para que los incrementen en nichos determinados.
Así sucede en lo que respecta a la banda ancha y a la sustitución de las líneas de Telefonía Rural de Acceso Celular (TRAC). En este último caso, Amper ya se ha adjudicado la instalación de los equipos de abonados en la tecnología LMDS y opta a la fabricación e instalación de los equipos de abonados en tecnología GSM/GPRS y al equipamiento completo en tecnología satelital.
En el ejercicio actual, Amper prevé que sus resultados sean "ligeramente superiores" a los de 2003 en el caso de que no se materialicen las adquisiciones de Page y Tecnobit. Si estas operaciones se consolidan, los resultados experimentarán un crecimiento "significativo".
INDUSTRIA ESPAÑOLA DISPERSA.
A juicio del consejero delegado de Amper, la industria española de seguridad y defensa sigue estando "extraordinariamente dispersa", a diferencia de lo que ocurre en Europa, lo que impide a las empresas españolas optar a proyectos europeos. Así, Lozano apostó por la reducción a tres o cuatro grandes grupos de electrónica de defensa, aunque dijo "no ver" acuerdos de Amper con Indra.
En cuanto a la vinculación con Tecnocom, que posee una participación del 12,2 por ciento en Amper, Lozano subrayó que se trata de un accionista "financiero", no industrial, al que Amper le ha aportado "una plusvalía sustancial en un año".
Asimismo, el consejero delegado del grupo tecnológico insistió en que ambas compañías mantienen estrategias "diferentes y divergentes" en los últimos años y desmintió una vez más que tengan alguna operación corporativa en marcha.
En su repaso a las operaciones acometidas en 2003, Lozano se refirió al principio de acuerdo para la compra de la totalidad de las acciones del grupo Page, una operación que supone la oportunidad de creación del "líder nacional en comunicaciones militares para los tres ejércitos".
Asimismo, aludió a la oferta de Amper por el 25,06 por ciento de Tecnobit, una empresa que, al igual que Page, presenta también una elevada complementariedad con el grupo presidido por Enrique Used. Esta operación está condicionada a la posibilidad de que los socios de Tecnobit o la propia sociedad ejerzan su derecho preferente de adquisición.
Amper obtuvo en 2003 un beneficio neto de 640.000 euros, una cifra que multiplica por cuatro los 150.000 euros que ganó en el año anterior. La compañía atribuyó el fuerte crecimiento de su beneficio neto a la mejora de su resultado ordinario, que pasó de una pérdida de 0,48 millones de euros en 2002 a unos 'números negros' de 5,26 millones de euros en 2003.