La farmacéutica anuncia la creación de una empresa para reducir su exposición al riesgo en Estados Unidos
INGELHEIM (ALEMANIA), 30 (De la enviada especial de Europa Press, Marta Vivancos)
La multinacional farmacéutica alemana Boehringer Ingelheim obtuvo en 2003 un beneficio neto de 529 millones de euros, lo que supone un descenso del 1 por ciento respecto al año anterior, como consecuencia del impacto negativo que tuvo en sus cuentas el fortalecimiento del euro, que impulsó a la baja la cifra de ventas.
El beneficio operativo de la empresa, que cuenta con una filial en España y dos fábricas, se situó en 901 millones de euros, lo que representa un descenso del 16,8 por ciento. No obstante, la empresa alemana escaló hasta la sexta posición mundial por crecimiento entre las empresas farmacéuticas y es el primer grupo que permanence en manos privadas y que no cotiza en Bolsa.
La compañía, responsable de productos tan conocidos como Bisolvon Compositum, Pharmaton Complex o Lizipaina, anunció hoy la creación de una empresa, denominada Boehringer AG, con los accionistas actuales y cuyo objetivo es reducir su exposición al riesgo cambiario en Estados Unidos, donde concentra el 40 por ciento de su negocio.
Según explicó el director financiero y de recursos humanos del grupo, Marbod Muff, esta operación busca "incrementar la estabilidad de Boehringer Ingelheim como una compañía independiente familiar" y no supone ningún paso hacia la salida a Bolsa de la empresa.
CAIDA DE LAS VENTAS.
La facturación de Boehringer Ingelheim alcanzó en 2003 los 7.382 millones de euros, un 2,6 por ciento menos en relación a 2002 debido al fortalecimiento del euro respecto al dólar, lo que supone un descenso de las ventas por primera vez tras 15 años, aunque tuvo un mejor comportamiento que el mercado.
Sin tener en cuenta las fluctuaciones del tipo de cambio, las ventas incrementaron un 7,8 por ciento, impulsadas por Flomax, un medicamento que sirve para la hiperplasia benigna de próstata y que fue de nuevo el producto estrella de la compañía, con unas ventas de 880 millones de euros.
El principal mercado de sus productos fue América, con un 45,7 por ciento del total de las ventas, seguido de Europa, con el 33,1 por ciento del negocio. Por segmentos, los productos farmacéuticos generaron el 96 por ciento de las ventas, frente al 4 por ciento que supusieron los productos para animals.
El grupo alemán tiene una filial en España, cuya sede está en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), donde dispone de una fábrica de las cinco que la empresa tiene en el mundo de producción farmacéutica que emplea a cerca de 400 personas y desde la que exporta al mercado chino. Asimismo, tiene otro centro en Malgrat de Mar (Barcelona), dedicado a la producción química y que es uno de los cuatro que el grupo tiene en el mundo en este sector.
La inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) se situó en 1.200 millones de euros, un 10 por ciento menos respecto a 2002 y se concentró en el sector de medicamentos con prescripción.
EXPECTATIVAS.
El grupo alemán prevé este año un incremento del 10 por ciento de las ventas en moneda local, gracias al buen comportamiento del medicamento Spiriva, indicado contra la enfermedad pulmonar obstructiva, en el que la empresa tiene puestas sus esperanzas y que en 2003 ya generó unas ventas de 240 millones. Boehringer confía en que Spiriva se convierta en el producto más existoso en 2005, con unas ventas previstas de 1.000 millones de euros.
La compañía ha firmado un acuerdo con la farmacéutica Pfizer para lanzar este producto en el mercado estadounidense este año. Se calcula que 600 millones de personas sufren esta enfermedad en el mundo y se prevé que en 2020 se convierta en la tercera causa de muerte.