Brufau cree que lo mejor para Bolivia es una Ley de Hidrocarburos "que le permita progresar y a los agentes actuar con normalidad"
LA PAZ/MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las empresas europeas presentes en Bolivia están seriamente preocupadas por la incertidumbre regulatoria que existe en el país tras el giro que ha dado la situación política, y, fundamentalmente, por los interrogantes que se han abierto sobre la vigencia legal de los contratos que el Estado boliviano ha venido firmando con las empresas extranjeras, informaron a Europa Press en fuentes empresariales.
Los contratos, firmados por el Estado a lo largo de varios años y por cuatro gobiernos diferentes, incluido el actual, no sólo se refieren a la explotación de hidrocarburos, sino que afectan también a otros sectores como la minería, la industria forestal e incluso las telecomunicaciones.
Entre las empresas europeas presentes en Bolivia cabe destacar a las petroleras Repsol YPF, Total y British Gas, cuyos proyectos e inversiones están en el alero con la nueva Ley de Hidrocarburos.
El Gobierno de Carlos Mesa ha enviado esos contratos al Congreso para su validación, iniciativa que, a juicio de las empresas, cuestiona de entrada la vigencia de estos compromisos.
Para las compañías europeas, con esta decisión el Gobierno ha creado un ambiente de incertidumbre para la inversión extranjera, que confiaba en la validez y vigencia de los contratos que los gobiernos bolivianos venían firmando de modo sistemático.
Además, creen que la incertidumbre se ha profundizado con la iniciativa del Fiscal General de Bolivia de analizar la posibilidad de abrir una causa contra el actual presidente del Gobierno y contra varios ex mandatarios por permitir las operaciones de las empresas sobre la base de unos contratos que, dados los últimos acontecimientos políticos, están a punto de ser declarados no válidos.
La opinión del Congreso y de la Fiscalía sobre estos contratos serán determinantes para el futuro de la inversión extranjera en Bolivia.
Las empresas consideran que esta situación puede acarrear "consecuencias irreparables" para la credibilidad del Estado, y confían en que el Gobierno, la Fiscalía y los congresistas "harán los mayores esfuerzos para superar, en el marco de la ley, la incertidumbre que en estos momentos se cierne sobre las inversiones en el país".
BRUFAU PIDE NORMALIDAD PARA ACTUAR.
Hoy mismo, el presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau ha hecho referencia a la polémica sobre la futura Ley de Hidrocarburos de Bolivia, afirmando que "lo mejor que le puede pasar a este país es que tenga una Ley que le permita progresar y a los agentes actuar con una cierta normalidad".
A este respecto, anunció que Repsol estudiará esta nueva normativa "y veremos si se puede adaptar a nuestros intereses, y si eso no es así, habrá que pensar qué hacemos", indicó sin querer ofrecer más detalles al respecto.
Brufau hizo estas declaraciones en Palma, tras inaugurar la primera convención de ventas de gases licuados del petróleo (GLP) del Grupo Repsol YPF.
La Cámara de Senadores de Bolivia aprobó el martes pasado de forma global y por mayoría el proyecto de Ley de Hidrocarburos prácticamente sin modificaciones de fondo. Se prevé que el documento sea ratificado el fin de semana, para que el 3 de mayo sea trasladado a la Cámara de Diputados.
INVERSIONES PENDIENTES.
Repsol YPF mantiene por el momento su proyecto de explotación de gas en el cambo Margarita, en Bolivia, que lleva a cabo con sus socios British Gas y Pan American Energy en el consorico Pacific LNG con vistas a su exportación hacia Estados Unidos y México.
Repsol YPF y sus socios tenían previsto invertir unos 5.000 millones de euros en el proyecto, que habían calculado que entraría en operación a finales de 2008 ó principios de 2009.