MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
El grupo France Télécom cerrará mañana la adquisición de un 80% de Amena por un total de 6.400 millones de euros, informó hoy a Europa Press un portavoz de la compañía gala.
La adquisición, que se llevará a cabo a través de la filial de telefonía móvil del operador francés, Orange, valora al tercer operador móvil español en 10.600 millones de euros, incluida la deuda.
De este modo, mañana culminará la escisión definitiva del grupo Auna, después de que el pasado viernes se cerrase la venta de Auna Telecomunicaciones (TLC) a Ono por 2.251 millones de euros. Del 'holding' sólo quedará una sociedad que agrupará los activos restantes de la compañía, en concreto una participación del 17,64% en Hispasat y lo que resta de Quiero TV, con un valor superior a los 23 millones de euros.
Tras la adquisición, France Télécom procederá a fusionar los activos adquiridos con France Télécom España, que presta servicios de telefonía fija e Internet bajo la marca Wanadoo.
El resto del capital del operador quedará en manos de Santander, Unión Fenosa y Endesa, así como de los minoritarios que quieran conservar su participación. Los accionistas de referencia se han comprometido a mantener su participación en el nuevo grupo durante un período mínimo de tres años, al término del cual podrán venderla a un tercero o a France Télécom, que ostentará un derecho de adquisición preferente.
AMPLIACIÓN DE CAPITAL.
Para financiar la operación, France Telecom lanzó una ampliación de capital por 3.000 millones de euros en acciones nuevas. El operador galo, que cambiará la marca 'Amena' por la de 'Orange', espera que esta operación genere unas sinergias superiores a los 1.100 millones de euros, con un impacto positivo en el 'cash flow' libre de 130 millones de euros al año a partir de 2008, de los que 10 millones corresponden a economías de escala en la compra de terminales, 40 a ahorros por optimización de costes, 35 a mejoras operativas y 12 a beneficios por el desarrollo del segmento de empresas.
Gracias a esta transacción, France Télécom contará con más de 11,8 millones de clientes en España a finales de 2005 y registrará una facturación de 4.100 millones de euros y un margen bruto operativo de 1.200 millones de euros.
La compañía francesa se ha marcado como objetivo para el período 2006-2008 alcanzar un crecimiento anual de sus ingresos en España de entre el 7% y el 8%. Asimismo, espera incrementar el margen bruto operativo entre el 11% y el 15% anual y superar los 14 millones de clientes en 2008.
France Télécom subrayó que la operación respeta los objetivos incluidos en su plan estratégico 2006-2008, bautizado como NExT. Así, la compra de Amena cumple con el objetivo de ratio de deuda neta y margen bruto operativo así como con el compromiso de pago de dividendo en 2006.
OPERADOR INTEGRADO TAMBIEN EN ESPAÑA.
Con la adquisición de Amena, France Télécom traslada a España su estrategia de operador integrado. Hasta ahora, su presencia en este mercado se reducía a la telefonía fija e Internet. Wanadoo contaba a finales de junio con 2 millones de clientes, de los que 526.000 eran de ADSL, lo que supone una cuota de mercado del 16% en este segmento.
Según el grupo galo, esta operación le permitirá lanzar ofertas convergentes, apoyándose en la banda ancha fija y móvil en un mercado europeo clave, y equilibrar su perfil de activos en Europa. France Télécom España estudiará la posibilidad de utilizar Orange como marca única para su oferta integrada.
France Télécom entró en la puja por Amena una vez cerrado el proceso de venta formal del grupo Auna encargado por sus accionistas. El consorcio encabezado por la firma de capital riesgo Kohlberg Kravis Roberts (KKR), que ofreció entre 12.000 y 12.500 millones de euros por el 'holding', insistió en mantener su oferta una vez conocido el principio de acuerdo con France Télécom.
Al proceso de venta formal concurrió también el consorcio integrado por Carlyle, Blackstone, Permira y Providence, que planteó una oferta por Amena, mientras que Ono y el fondo Providence, tras el abandono de Carlyle, Blackstone y Permira, expresaron su interés por la actividad de telefonía fija y cable.
REDEFINICIÓN DE ALIANZAS.
Esta adquisición supone el primer clavo en el ataúd de las alianzas europeas destinadas a superar las ventajas que obtiene Vodafone por su tamaño y presencia internacional. Amena y 02, el operador británico por el que puja Telefónica, formaban parte de Starmap Mobile Alliance, en la que participan principalmente terceros operadores, mientras que Telefónica y Orange colaboraban con la italiana TIM y la alemana T-Mobile en la alianza Freemove.
Los movimientos de Orange y Telefónica suponen cambios en el panorama competitivo de ambas alianzas, y alterarán el rumbo y objetivos de las mismas, dado que la mayor concentración y tamaño permitirá tanto al incumbente francés como al español obtener ventajas competitivas respecto a sus rivales a la hora de negociar frente a los proveedores.