Actualizado 09/11/2014 13:41 CET

La luxemburguesa Landewyck asegura que todo el tabaco que vende es legal

Christian Greiveldinger, director general de Landewyck
Foto: EUROPA PRESS

Niega que Hacienda le haya pedido información sobre contrabando en España, donde paga 95 millones en impuestos

   MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La luxemburguesa Landewyck ha asegurado que todo el tabaco que produce y comercializa es legal y está "estrictamente" controlado por la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), con la que colabora de forma habitual para evitar el comercio ilícito.

   Por ello, el director general de la tabaquera, Christian Greiveldinger, ha rechazado todos los datos que apuntan a su compañía como uno de los fabricantes que acaparan un porcentaje significativo del tabaco de contrabando que se vende en España.

   "Son cifras falsas e incorrectas que llevan a conclusiones equivocadas", ha subrayado el directivo, quien ha dejado claro que, si se tienen en cuenta los datos "correctos" de la OLAF, su compañía "no estaría ni siquiera en el 'top ten' de las empresas con mayor contrabando de tabaco".

   "Todo lo que producimos y vendemos está perfectamente controlado por la OLAF", ha insistido Greiveldinger, quien ha afirmado además que su empresa, de carácter familiar y con sede en Luxemburgo, no se puede permitir estas prácticas ilegales porque, teniendo en cuenta su tamaño, supondría su desaparición.

   Tras afirmar que han pedido explicaciones a KPMG por su estudio sobre el comercio ilícito de tabaco en Europa y que no han recibido ninguna respuesta, el director general de la tabaquera ha querido dejar claro además que no han recibido ningún tipo de requerimiento por parte del Ministerio de Hacienda en relación a supuestas actividades de contrabando.

   La compañía, perteneciente en España a la Asociación Empresarial del Tabaco Adelta, aterrizó en Canarias en 1999 y en 2001 inició su actividad en la Península, donde cuenta con una filial. En España, la compañía facturó un total de 295 millones de euros en 2013, de los cuales 95 millones fueron a parar a las arcas públicas en concepto de impuestos.

   El directivo ha afirmado que la política fiscal en el mercado español es adecuada, tras el alza fiscal "desmesurada" de hace dos años, y ha mantenido su apuesta por este mercado, con la apertura de una filial en Canarias en un año y su introducción en el negocio de los cigarrillos electrónicos.

   Preguntado por el motivo por el que la luxemburguesa, propietaria de las marcas Elixyr, Austin o Ducal, no firma el compromiso contra el comercio ilícito de tabaco con la OLAF, tal y como lo han hecho las cuatro grandes tabaqueras (Imperial Tobacco, Philip Morris, BAT y JTI), Greiveldinger ha explicado que no lo suscribe "porque no lo necesita y porque es caro", si bien ha reiterado que su colaboración con este organismo es "constante y decidida".

   Según ha explicado, Landewyck no necesita firmar el acuerdo con la OLAF, ya que sólo produce en Europa, concretamente en una fábrica de Luxemburgo, por lo que "cada cigarrillo que sale de allí está controlado". "Hay compañías que han tenido que firmar porque existen riesgos al producir en varios países fuera de Europa, pero Landewyck sólo produce en su fábrica de Luxemburgo", ha afirmado el ejecutivo.

   Por otro lado, Greiveldinger ha calificado de "pesadilla" el texto de la nueva directiva sobre productos de tabaco, ya que, en su opinión, se redactó "muy rápido" y se aprobó antes de las últimas elecciones europeas.

   "Desde el punto de vista técnico está mal hecho y puede llevar a falsas interpretaciones, se hubiera necesitado más tiempo, porque el texto deja margen a los que vengan después para introducir modificaciones. No está bien cerrado", ha señalado.

   Asimismo, ha afirmado que su firma ha sido la primera tabaquera pequeña en suscribir un acuerdo con la empresa de codificación y trazabilidad digital DCTA para que cada paquete de cigarrillos tenga implementado un código con toda la información desde el productor al distribuidor, lo que pondrá fin al problema que tiene Landewyck con las cifras "falsas" de comercio ilícito.

   Greiveldinger ha rechazado por último la implantación de paquetes genéricos, ya que esta medida supondrá una expropiación de los derechos de marca, que perjudicará a las pequeñas tabaqueras. "Es una amenaza para las pequeñas porque se apropian de la marca y va contra la competencia", ha señalado.

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