BARCELONA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
El fondo alemán Deka-Immobilien Europa ha escenificado su apuesta por invertir en España con la reforma del edificio de oficinas Alta Diagonal de Barcelona, un inmueble de ocho plantas con 22.000 metros cuadrados donde trabajan casi 2.000 personas y cuya renovación ha supuesto 14 millones de euros.
En rueda de prensa este martes en Barcelona, el responsable de fondos de Deka en Europa, Esteban de Lope, ha señalado que tras invertir en lugares como Londres, París y Alemania, quieren diferenciarse ahora de sus competidores mirando hacia Italia y España, donde recientemente ha adquirido inmuebles en la Ronda de Sant Pere de Barcelona y la calle Serrano de Madrid.
El fondo, propietario de El Triangle y Hotel Le Méridien en la capital catalana, busca en España edificios de oficinas en ubicaciones estratégicas de Madrid y de Barcelona, además de centros comerciales con tiendas pequeñas y hoteles y, de forma excepcional, naves logísticas: "No nos asusta hacer reformas o alquilar".
De Lope ha señalado que no se plantean reconvertir los edificios de su propiedad en hoteles porque es una tendencia demasiado acentuada en estos momentos, y ha argumentado que un buen inversor "debe buscar lo contrario".
Preguntado sobre los edificios en venta de la Generalitat, ha visto difícil la inversión por parte del fondo, interesado en el flujo de caja, pero también en estructuras arquitectónicas que ofrezcan flexibilidad para usos terciarios.
El fondo, que busca una rentabilidad del 5% o 6% en edificios dedicados al alquiler de oficinas, mantiene los inmuebles en su propiedad entre diez y 20 años como parte de una política de largo plazo, y cuenta con un patrimonio cercano a los 12.400 millones de euros.
La renovación del Alta Diagonal, que el fondo compró en 2010, ha impulsado la contratación de 2.000 metros cuadrados de alquileres en los últimos dos meses a 22 euros por metro cuadrado, y busca convertirse en un referente de los edificios de oficinas en Barcelona.
EFICIENCIA ENERGÉTICA
El responsable de la reforma de este edificio construido por los arquitectos Fargas & Tous y que perteneció a Caja Madrid, Jordi Badia, ha destacado la mejora de la eficiencia energética sustituyendo los aparatos de climatización y la luz natural y reutilizando el agua, lo que ha permitido reducir un 20% el gasto energético y un 87% el consumo de agua.
Otro objetivo pasaba por "recuperar los interiores del edificio como espacios públicos", por lo que se ha transformado el vestíbulo en una plaza que permite atravesar el edificio para llegar a los jardines, y que alberga una cafetería y un auditorio para actos abiertos a todos los ciudadanos.