MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno alemán se reserva la potestad de obligar a E.ON a vender a un tercero todas las acciones de su filial Ruhrgas en el caso de la eventual adquisición del grupo energético por un tercero, "siempre que el adquiriente suscite preocupación ante posibles perjuicios para los intereses del país en el suministro de gas".