Actualizado 14/03/2009 19:06 CET

Solbes detecta "gran consenso" entre EEUU y la UE en las medidas para recuperar la economía y reformar el sistema

HORSHAM (REINO UNIDO), 14 Mar. (EUROPA PRESS/Eva Martínez Millán) -

El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, se mostró hoy "satisfecho" por el "gran grado de consenso" que detectó entre Estados Unidos y la Unión Europea durante la reunión preparatoria de la cumbre del G-20, que se celebra el próximo 2 de abril, con apuestas para restablecer la economía y reformar el sistema financiero.

En una rueda de prensa tras participar junto a los titulares de Finanzas del G-20 y los presidentes de los bancos centrales en una cita convocada por el país anfitrión, Reino Unido, en la localidad inglesa de Horsham, Solbes consideró que el documento de trabajo en el que los participantes se comprometieron a "adoptar cualquier acción que sea necesaria" es "enormemente útil" para "acercar posiciones de todos los países".

Así, después de que la cita arrancase con las diferencias entre la apuesta de Washington por incrementar el gasto público y los estímulos fiscales para superar la recesión, frente a la reticencia de los europeos a aumentar el endeudamiento, el vicepresidente segundo recordó que España "ya ha dicho que se ha hecho un gran esfuerzo" y condicionó cualquier decisión adicional a la eficacia probada de los paquetes adoptados hasta ahora.

"Si se demuestra que esos impulsos tienen un impacto positivo estamos de acuerdo", declaró, si bien consideró que "de la reunión se puede salir satisfechos porque ha habido un gran grado de consenso para lo que es habitual en estos casos", con líneas comunes en ámbitos como la reforma del sistema financiero, en el que destacó el "gran recorrido" de Estados Unidos, y la posición compartida en la necesidad de ampliar las aportaciones al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Solbes detectó también en esta cuestión que Europa y Estados Unidos "se acercaron", si bien aclaró que, por el momento, no hay novedades respecto a la cifra inicialmente manejada de 250.000 millones de dólares, aunque asumió que podría incrementarse después de que Japón haya aportado ya 100.000 millones.