MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -
El uso de la factura electrónica en el sector de la alimentación en España gana peso y es cada año más relevante, según se desprende del estudio sobre el uso de la factura electrónica en España 2017-2018, elaborado por Seres.
En concreto, este sector representa el 21,13% de las empresas emisoras de facturas electrónicas españolas y el 12,69% de las receptoras, en una industria que alcanzó en 2018, los 116.890 millones de euros de facturación.
Por volumen de facturas, esta participación representa el 28,98% del total de las emitidas y el 15,26% de las recibidas. "Esta industria es de las más importantes de España y con un gran número de transacciones internacionales por lo que el uso de la e-factura es mucho más seguro y ágil", ha explicado el director de marketing y comunicación de Seres, Alberto Redondo.
De acuerdo con el estudio, el número de facturas electrónicas procesadas en 2018 en España ascendió a 181.884.086 documentos, un 14,92% más que en 2017.
El informe manifiesta que gracias a su uso, las empresas españolas se ahorraron en 2018 algo más de 900 millones de euros en la gestión de las facturas recibidas y 511 millones de euros en la gestión de las emitidas.
También se ahorraron 662.145 horas en la tramitación de las facturas recibidas y 106.963 horas en las emitidas, además de reducir de manera significativa el impacto medioambiental derivado de la eliminación del uso de papel.
Por regiones, tanto en emisión como en recepción, Madrid, Cataluña y Andalucía lideran el ranking, seguidas por el País Vasco y Valencia.
Madrid, Valencia y Andalucía lideran el ranking de empresas que emiten facturas; seguidas de un segundo grupo de formado por Cataluña, Castilla y León y País Vasco, mientras que en recepción, Madrid, Cataluña y Andalucía encabezan la clasificación.
Por sectores, el de servicios sigue liderando el mercado, con un 55,92% en emisión y un 58,45% en recepción, seguido por la industria, con el 41,80% de empresas en emisión y el 36,68% en recepción, el sector primario, con el 3,06% de empresas emisoras y el 3,21% de empresa receptoras y otras actividades con el 0,71% en emisión y el 1,66% en recepción.
"En los últimos años asistimos a un fuerte crecimiento orgánico de la factura electrónica entre las empresas españolas, que va amplificando su capilaridad geográfica y sectorial", ha indicado Redondo, que ha subrayado que la e-factura es una "pieza clave de la transformación digital de los negocios".