Las empresas instaladoras del metal advierten que el intrusismo es una "vía de contagio" de la COVID-19

Europa Press Economía Finanzas
Publicado: miércoles, 3 junio 2020 11:05

VALNCIA 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Empresarios Instaladores de Fontanería, Instalaciones Térmicas, Gases y demás Fluidos de la Comunitat Valenciana (ASEIF), perteneciente a Femeval, solicita a la ciudadanía que contrate los servicios de empresas habilitadas y legalmente constituidas para reducir al máximo las posibilidades de contagio que pueda ocasionar recurrir a profesionales alegales.

Las más de 600 empresas de ASEIF se rigen por el protocolo de actuación frente a la exposición del COVID-19 elaborado por la Confederación Nacional de Asociaciones de Empresas de Instaladores y Fluidos (Conaif) para las fases de la desescalada. Su fin: proteger la salud de las empresas instaladoras y mantenedoras y sus personas trabajadoras, así como de la clientela, explica la entidad en un comunicado.

"Un plus que el intrusismo no va a ofrecer ni cumplir. El acceso a los domicilios es imprescindible para prestar determinados servicios relacionados con las instalaciones, mantenimientos, averías, reparaciones o emergencias de agua, gas, calefacción, climatización y electricidad. Y debe hacerse bajo unas pautas concretas de actuación que minimicen el riesgo de propagación y contagio. Una garantía que los profesionales no autorizados no disponen", destaca Francisco Alonso, presidente de ASEIF.

Según ASEIF, este documento se ha presentado al Ministerio de Sanidad y se configura como un protocolo de actuación de referencia. Y está sujeto, además, a las instrucciones que las autoridades sanitarias puedan ir estableciendo en función de la evolución de la pandemia.

PROTOCOLO EN CINCO ESCENARIOS

El protocolo recoge cinco escenarios diferentes y establece medidas preventivas en cada uno de ellos. Antes de ir al domicilio del cliente: tomarse la temperatura, y si es superior a 37,5C no salir de casa y notificarlo al centro de salud. También evitar realizar cualquier actuación o desplazamiento si el instalador presenta síntomas compatibles con la Covid-19. Y salir siempre con mascarilla puesta.

En cuanto al 'transporte' o desplazamiento hasta el domicilio del cliente, el protocolo marca que se debe utilizar el vehículo de forma individual. Si es necesario compartirlo, no deberá sentarse más de una persona por fila de asientos y la situación entre los ocupantes deberá ser en diagonal para mantener la mayor distancia posible.

En aquellos vehículos, como furgonetas de trabajo, con una única fila de asientos podrán ir dos personas en la cabina con la máxima separación. Además, se recomienda desinfectar el vehículo tras cada uso, utilizando gel hidroalcohólico u otros desinfectantes o productos autorizados.

Antes de la intervención en el domicilio, el primer paso es mostrar al cliente la homologación correspondiente de que es instalador autorizado para después pasar a informarle de que, por seguridad y en la medida de lo posible, permanezca en otra estancia de la vivienda o mantenga una separación de, al menos, dos metros. Se evitará darle la mano y cualquier otro saludo con contacto físico.

Además de extremar las medidas higiénicas, el instalador deberá estar protegido con los EPI necesarios (guantes, mascarilla, gafas de seguridad, pantalla facial), según la evaluación de riesgos que realice.

Durante la intervención en el domicilio, el proocolo insta a ventilar la estancia, mantener las herramientas tapadas, limpiar previamente con productos desinfectantes las superficies de los equipos e instalaciones que se vayan a manipular y mantener la máxima protección con los EPI.

Al finalizar la intervención en el domicilio, no se deben dejar residuos ni EPI. Hay que quitarse con seguridad los EPI y desecharlos si son de un solo uso siguiendo unas pautas marcadas que evitan la dispersión del virus, desinfectar las herramientas y material utilizado, así como lavar la ropa de trabajo a más de 60 y sin mezclar con otras prendas.

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