Indi prevé entrar este año en el mercado de Oriente Medio e investiga para lanzar nuevos sabores y envases

Publicado 10/01/2015 18:06:04CET

EL PUERTO DE SANTA MARÍA (CÁDIZ), 10 Ene. (EUROPA PRESS) -

Indi, la marca de refrescos premium integrada en Casalbor Wines & Spirit que se elabora en la última destilería artesanal que queda en El Puerto de Santa María (Cádiz), prevé entrar este 2015 en el mercado de Oriente Medio. Además, la marca desvela que está investigando para lanzar el próximo año nuevos sabores y envases.

Según detallan fuentes de Indi a Europa Press, se prevé que las exportaciones crezcan hasta el 50 por ciento los próximos dos años, toda vez que Casalbor Wines & Spirit exporta actualmente el 35 por ciento de la producción de esta marca de refrescos.

Indi ha "consolidado" durante 2014 su "liderazgo internacional en el nuevo sector de los refrescos premium", con presencia en más de 20 países del mundo. Además de en España, Indi está presente en diferentes países de Europa como Alemania, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suiza, Italia y Portugal.

Ocurre lo propio en Estados Unidos, México, Perú, Colombia, Chile, Guatemala y Puerto Rico y Japón. La "principal novedad" de Indi a lo largo de 2014 ha sido el lanzamiento del nuevo y cuarto sabor de la familia Black, la "primera alternativa premium" a los tradicionales refrescos de cola que ha causado "gran sorpresa" en el mercado.

INDI BLACK

Elaborada natural y artesanalmente con esencia de nuez de cola, así como extractos botánicos de limón, lima y pétalos de violeta, Indi Black "ha marcado un nuevo camino en el sector de refrescos premium", según apunta a Europa Press el director general de Casalbor Wine & Spirit, Jaime de Oriol.

"Indi Black es un producto muy diferente a todo lo que hay en el mercado y ha sorprendido mucho; el público ha agradecido y valorado esa novedad, especialmente los más entendidos, porque marca una línea de trabajo nueva, un camino a seguir", manifiesta.

Indi se elabora en la última destilería artesanal que queda en el Puerto de Santa María, con 190 años de historia, que cuenta con siete pequeños alambiques centenarios de cobre, unas "auténticas joyas".

Recoge "la tradición centenaria" de elaboración de bebidas botánicas de la zona de Cádiz y Sevilla, partiendo de las especias exóticas que llegaban a sus puertos procedentes de América y Asia, y añadiendo zumos naturales de cítricos del Valle del Guadalquivir.