Economía/Transportes.- Inaer asegura que el helicóptero accidentado en Tenerife cumplía "escrupulosamente" la normativa

Actualizado 04/03/2011 16:49:26 CET

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El grupo Inaer, empresa propietaria de Helicsa, ha defendido este jueves que el helicóptero Sikorsky que se estrelló contra el mar en la costa de Tenerife el pasado 8 de junio de 2006 y en el que murieron seis personas, cumplía "escrupulosamente" con todas las medidas de seguridad y la normativa en vigor en el momento del accidente.

El presidente ejecutivo del grupo Inaer, Luis Miñano López, junto con el consejero delegado de la compañía, Jorge Díaz, han sido llamados a declarar en calidad de imputados por delitos contra los derechos de los trabajadores y homicidio por imprudencia grave por el accidente de helicóptero ocurrido en Tenerife, junto a otros cinco directivos de la compañía.

En un comunicado, la entidad aseguró que la compañía en todo momento ha mantenido "su máxima cooperación, respeto y discreción ante las actuaciones judiciales que se llevan a cabo para el esclarecimiento de las circunstancias del accidente.

Según Inaer, el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes (CIAIAC), dependiente del Ministerio de Fomento, cuyo fin es prevenir futuros accidentes señala que la operadora Helicsa cumplía los requisitos exigidos.

La compañía señaló que su principal prioridad ha sido estar al lado de los familiares de las víctimas para prestarles su apoyo y que así lo "seguirá haciendo". Para Inaer, la seguridad del personal de la compañía es "la prioridad más importante".

Finalmente, la entidad reiteró su compromiso para colaborar con las actuaciones judiciales en marcha para esclarecer las circunstancias del trágico accidente.

El sindicato Sepla denunció ayer que el helicóptero, que había estado cubriendo la ruta de pasajeros Ceuta-Málaga, llevaba días dando avisos de fallos en la presión de las palas, pese a lo cual responsables de la compañía decidieron ignorar lo establecido por los manuales del fabricante para dichos casos, esto es, proceder a sustituir la pala inmediatamente.

En su lugar, la empresa Inaer ordenó a la tripulación continuar los vuelos y subsanar el fallo "como pudieran", según denunció el Sepla. En el momento del accidente, la aeronave se dirigía a una base para la sustitución de la pala.