Publicado 28/06/2021 17:18CET

Asaja valora que el acuerdo europeo sobre la PAC da "cabida" al "modelo agrario andaluz de regiones y derechos"

Archivo - Agricultura, agricultor, campo (Foto de recurso).
Archivo - Agricultura, agricultor, campo (Foto de recurso). - JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

SEVILLA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) ha considerado este lunes que el acuerdo para la reforma de la Política Agraria Común (PAC) aprobado por el Consejo de ministros europeos de Agricultura, y pendiente aún de la ratificación del pleno del Parlamento europeo, "confirma lo que Asaja y el resto de organizaciones agrarias andaluzas veníamos defendiendo", que "el modelo agrario andaluz de regiones y derechos sí tiene cabida en la nueva PAC 2023-2027".

Así lo ha apuntado Asaja en una nota en la que ha añadido que "este es probablemente el aspecto más positivo de este acuerdo de reforma que finalmente sí permite que se le dé continuidad al modelo de regiones y derechos, fijando una convergencia paulatina en cada una de las regiones con el objetivo de alcanzar el 85% en el ejercicio de 2026".

No obstante, la nueva PAC será "más compleja y más burocrática", según advierte Asaja, que agrega que introduce "figuras confusas como la de 'agricultor genuino', que pueden llevar a que haya agricultores que, pese a desarrollar una actividad agraria real, si no cumplen con este nuevo requisito dejarán de percibir los pagos de la PAC".

Asimismo, establece, junto a la condicionalidad ambiental, la denominada "condicionalidad social", ajena, según Asaja, "al acerbo y a la tradición de la PAC y totalmente innecesaria en una Unión Europea donde la legislación y la inspección laboral están ya más que desarrolladas".

Además, la asociación señala que "la nueva arquitectura ambiental propiciará que los agricultores reciban menos compensación aunque deban asumir mayores compromisos", así como considera que "la nueva figura de los 'ecoesquemas', a la que obligatoriamente deberá destinarse el 25% de la partida de ayudas directas, es un ejemplo claro de esto, puesto que obliga que a los Estados miembros arbitren una serie de medidas ambientales más exigentes y con unos costes adicionales para percibir un pago que ahora venían recibiendo todos los agricultores como complemento a su pago básico.

En resumen, según Asaja, "el acuerdo consagra una PAC 'más verde', que remunera peor al agricultor, que deja un amplio margen de subsidiariedad a los Estados miembros, que establece una nueva gobernanza basada en el cumplimiento de objetivos de carácter básicamente ambiental y que se aleja cada día más de la labor principal de la PAC", la de "producir alimentos sanos y abundantes a precio razonable para satisfacer la demanda de los consumidores europeos", según concluye la asociación de jóvenes agricultores.