BEIRUT, 17 Mar. (Reuters/EP) -
Amnistía Internacional (AI) denunció este jueves que las fuerzas de seguridad sirias detuvieron al menos a 30 personas y golpearon a ancianos, niños y mujeres durante la manifestación pacífica que se celebró ayer miércoles en Damasco en favor de la liberación de los presos políticos.
Alrededor de 150 personas se concentraron en silencio frente a la sede del Ministerio del Interior con fotografías de sus amigos y familiares encarcelados y desaparecidos. Las fuerzas de seguridad arremetieron, vestidas de paisano, contra los manifestantes y detuvieron a al menos 30 de ellos, según informaron varios testigos a AI.
Entre los detenidos figuran familiares de presos políticos y activistas de Derechos Humanos, que han sido trasladados a un lugar desconocido. Las mismas fuentes aseguraron que las fuerzas de seguridad golpearon a niños, mujeres y ancianos.
"Las autoridades sirias deben liberar inmediatamente a todos los detenidos en los dos últimos días únicamente por participar en protestas pacíficas", declaró el subdirector de Amnistía Internacional para Oriente Próximo y Norte de África, Philip Luther. Asimismo, "deben poner fin a los ataques contra las libertades de expresión y reunión", agregó.
Según AI, varias personas fueron detenidas el pasado martes en Damasco y Alepo, dos de las cuales seguramente fueron liberadas posteriormente.
Las manifestaciones de ayer miércoles han sido las más importantes a que se ha enfrentado el régimen de Bashar al Assad desde que comenzaron las movilizaciones en el mundo árabe, sobre todo en Túnez, Egipto, Libia, Bahréin y Yemen.
Según Human Rights Watch (HRW), el régimen sirio fue uno de los que más violaron los Derechos Humanos en el mundo en 2010. Desde que comenzaron las revueltas en el mundo árabe, las autoridades han intensificado la persecución contra disidentes, escritores y periodistas independientes y miembros destacados de la oposición.
El partido Baaz gobierna en solitario el país desde 1963. El resto de partidos están prohibidos y el país está sometido a una ley de emergencia. Se estima que en Siria hay entre 3.000 y 4.000 presos políticos, la mayoría de los cuales han sido encarcelados sin juicio previo.