Archivo - Varias personas hacen cola nocturna para conseguir el certificado de vulnerabilidad en una Oficina , en Madrid. - Carlos Lujan / Europa Press - Archivo
MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado español (EAPN-ES) ha advertido del "estancamiento" de la reducción de la pobreza pese al crecimento económico y del empleo. Así se desprende del XVI Informe 'El Estado de la Pobreza en España', presentado este miércoles por la entidad en el Congreso de los Diputados.
Para EAPN, las políticas públicas han demostrado "que funcionan para contener la pobreza, pero los datos apuntan a que las herramientas actuales han alcanzado un límite".
La organización ha recordado que, según la tasa AROPE, 12,6 millones de personas en España continúan viviendo en una situación de vulnerabilidad económica o social. La estabilidad del indicador se explica por la evolución también estable de sus tres componentes: la tasa de pobreza (19,5%), la carencia material y social severa (8,1%) y la baja intensidad en el empleo (8%).
Según el análisis de EPAN, la tasa de pobreza se sitúa en el 19,5%, el valor más bajo de la serie histórica, pero todavía afecta a 9,6 millones de personas que viven con ingresos por debajo del umbral de pobreza. Por su parte, la carencia material y social severa se mantiene prácticamente estable en el 8,1%, cerca de 4 millones de personas que no pueden permitirse al menos siete de los trece bienes, servicios o actividades básicas que mide este indicador.
España continúa, además, lejos de los objetivos comprometidos en la Agenda 2030. La tasa AROPE debería haberse reducido hasta el 19,1% en 2025, pero permanece en el 25,7%, lo que significa que alrededor de 3,2 millones de personas más tendrían que haber salido de la pobreza o la exclusión social para que el país estuviera en la senda prevista, ha advertido EAPN.
Aunque la extensión de la pobreza apenas cambia, el informe sí muestra una ligera mejora en su intensidad. La pobreza severa afecta al 8,0% de la población, 0,4 puntos menos que el año anterior. Sin embargo, la cifra sigue siendo "inaceptable": 3,9 millones de personas viven con ingresos inferiores a 680 euros al mes. Dos de cada cinco personas en pobreza en España están en esta situación.
Como novedad, el informe profundiza en cómo la acumulación de factores de vulnerabilidad intensifica la pobreza. La pobreza severa se dispara cuando interseccionan diferentes factores de desigualdad estructural: en este sentido, afecta al 22,3% de las personas que viven en hogares monoparentales, al 15,1% de quienes viven de alquiler a precio de mercado y al 21,7% de las personas extracomunitarias. La situación es especialmente grave cuando se acumulan estos factores: más de la mitad de las personas extracomunitarias que viven en hogares monoparentales (el 53,4%) se encuentra en pobreza severa.
VINCULOS ENTRE VIVIENDA Y POBREZA
Los datos evidencian, para la EAPN, una "estrecha relación" entre el régimen de vivienda y el riesgo de pobreza. En 2025, el 43,6% de las personas que viven de alquiler a precio de mercado está en riesgo de pobreza, frente al 19,5% de quienes viven en propiedad. La tasa de pobreza entre quienes alquilan a precio de mercado alcanza el 32,6%, más del doble que entre quienes tienen vivienda en propiedad, donde se sitúa en el 14,5%. La pobreza severa también casi se triplica entre quienes viven de alquiler a precio de mercado: afecta al 15,1%, frente al 5,4% de quienes viven en propiedad.
La desigualdad en el acceso a la vivienda está vinculada con la desigualdad de riqueza. En España, el patrimonio se concentra de forma muy intensa en los hogares con más recursos: el 10% más rico concentra más de la mitad de la riqueza, mientras que la mitad de los hogares con menos riqueza dispone de una pequeña parte del total.
En este contexto, la vivienda funciona, según la EAPN, como un factor de reproducción de la desigualdad: quienes cuentan con patrimonio tienen más protección frente al mercado, mientras que quienes no lo tienen quedan más expuestos al alquiler y a sus precios crecientes. La escasez de vivienda social agrava esta situación.
El coste de la vivienda absorbe una parte creciente de los ingresos de los hogares y limita su capacidad para cubrir otras necesidades básicas. La mitad de las personas en pobreza severa soportan una sobrecarga económica en vivienda, al destinar más del 40 % de sus ingresos a este gasto.
La crisis energética ha convertido este gasto en una sobrecarga en el gasto de vivienda. La pobreza energética agrava esta situación, de hecho, el 15,9 % de la población no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante el invierno. Estas dificultades afectan con especial intensidad a personas en desempleo, hogares en alquiler, población extracomunitaria, jóvenes y hogares con menores.
INFANCIA, POBLACIÓN MIGRANTE Y PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Los datos del informe confirman que la pobreza se concentra con especial intensidad en quienes afrontan más barreras estructurales. Uno de cada tres menores (el 33,8%) está en riesgo de pobreza o exclusión social, cerca de 2,7 millones; la tasa de pobreza infantil alcanza el 28,4% y la pobreza severa afecta al 12,5%, frente al 8,0% del conjunto de la población. EAPN-ES ha indicado que la pobreza infantil es una causa de la pobreza familiar. De hecho, los hogares con menores presentan mayores niveles de vulnerabilidad, con una tasa de riesgo de pobreza o exclusión social del 29,9%, y la situación se agrava cuando la crianza recae sobre una sola persona adulta.
La población migrante, especialmente la extracomunitaria, también presenta niveles muy elevados de pobreza y exclusión: el 53,5% está en riesgo de pobreza o exclusión social. Esta realidad no se explica por la migración, sino por barreras estructurales como la discriminación, la precariedad laboral, las dificultades de acceso a la vivienda y los obstáculos para acceder efectivamente a derechos. En este sentido, EAPN-ES valora positivamente el avance de la regularización extraordinaria de personas migrantes.
Además, las personas con discapacidad siguen en clara desventaja: el 32,2% está en AROPE, el 21,5% en pobreza y el 13,5% en carencia material y social severa, lo que evidencia la necesidad de apoyos suficientes para vivir con autonomía e igualdad, según la entidad.
NUEVAS HERRAMIENTAS PARA ROMPER EL SUELO DE LA POBREZA
El informe pone de manifiesto el papel fundamental que desempeñan las transferencias sociales en la protección de millones de personas frente a la pobreza. En 2025, el conjunto de prestaciones y transferencias públicas evitó que cerca de 11 millones de personas cayeran en situación de pobreza, de las cuales 8,1 millones se beneficiaron de las pensiones de jubilación y supervivencia y otros 2,9 millones gracias al resto de prestaciones sociales.
Sin embargo, el informe también alerta de que el Estado de bienestar español presenta "márgenes de mejora", aunque cada vez más personas acceden a prestaciones de garantía de rentas, la comparación europea muestra los límites del modelo español de protección social. Antes de aplicar transferencias, España parte de niveles de pobreza similares a los de Francia o Irlanda; sin embargo, después de la intervención pública, Irlanda reduce la pobreza hasta el 13,0%, Francia hasta el 16,3% y España hasta el 19,5%. Esta menor eficacia es preocupante en infancia: España sigue siendo el país de la Unión Europea con mayor tasa de pobreza infantil.
EAPN-ES ha advertido, además, de los riesgos de no consolidar medidas heredadas del escudo social y de la cobertura insuficiente de ayudas a familias y vivienda y de la reducción de las rentas mínimas autonómicas tras la implantación del IMV. Por ello, pide garantía de rentas para todo el ciclo vital, mejoras en el IMV y coordinación con las rentas autonómicas, y protección universal a la infancia.