La nutrición humana y su relación con las políticas públicas ha sido el eje principal de una mesa redonda celebrada recientemente por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), en la que ha participado la directora de Nutrición y Salud, Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, Alicia Aguilar. En esta entrevista, Aguilar analiza la importancia y el impacto de este tipo de estrategias.
.- ¿Puede adelantarnos algunos de los ejes de actuación de sus programas docentes?
Nos centramos en la educación nutricional y la promoción de la salud, entendida desde una visión multidisciplinar que considere no sólo cuestiones relacionadas directamente con la nutrición y la salud, si no con los diferentes aspectos sociales y culturales que rodean a las personas, su estilo de vida, su contexto social, sus motivaciones, etc. Una educación nutricional que permita adquirir capacidad para evaluar los factores que determinan la elección de los alimentos y sirvan para diseñar estrategias que promuevan la adopción de hábitos alimentarios saludables de manera voluntaria.
Otro de los ejes gira en torno a las políticas alimentarias, explorando las conexiones entre las consideraciones históricas, políticas, científicas, estratégicas y éticas implicadas en la organización de la política alimentaria y la agricultura desde una perspectiva internacional.
El tercer eje versa sobre el análisis de los sistemas alimentarios con el objetivo de identificar y plantear posibles soluciones para llegar a conseguir sistemas alimentarios equitativos y sostenibles; y el último sobre la gestión de la seguridad alimentaria, desde la planificación, la actuación y la evaluación del impacto de programas de seguridad alimentaria.
- ¿Cómo puede la educación contribuir a la erradicación del hambre en el mundo?
La educación en materia de nutrición es un aspecto fundamental para el éxito de las intervenciones de seguridad alimentaria y seguridad nutricional. Así por ejemplo, se ha comprobado cómo las mejoras en la producción de alimentos, por sí solas, no se traducen necesariamente en mejoras en el estado nutricional.
Es necesario acompañar estas mejoras de diferentes estrategias de educación y formación que permitan aumentar los conocimientos del valor nutritivo de los alimentos, considerar el valor social y cultural que representan y ayudar a adoptar una dieta saludable. Así será más factible mejorar la salud y el bienestar de la población y promover el desarrollo social y económico.
.- ¿Puede poner algunos ejemplos?
La educación de las madres es fundamental para que coman bien ellas mismas, amamanten a sus bebés, mantengan determinadas pautas de higiene alimentaria, etc. La educación de los niños es también fundamental para establecer unos hábitos alimentarios adecuados en la edad adulta.
Además, la educación y el asesoramiento en temas agrícolas son indispensables para saber qué cultivos son más fáciles de producir, qué mejoras se pueden hacer para incrementar el valor nutritivo... La investigación de las propiedades nutritivas de los productos locales y la promoción del uso de sistemas de autoproducción y consumo (huertos familiares, escolares) requieren también de formación y educación.
Pero no sólo es necesaria la formación a nivel del consumidor si no también la de los profesionales y especialistas para que sean capaces de establecer estrategias efectivas destinadas a garantizar la seguridad nutricional e integrarlas en los servicios de salud, en la agricultura y en la educación de las diferentes comunidades.