Ciudadana china condenada a año y medio en un campo de trabajo por protestar contra la política del hijo único

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 6 noviembre 2012 13:02

PEKÍN, 6 Nov. (Reuters/EP) -

La ciudadana china Mao Hengfeng, organizadora de campañas en contra de la política del hijo único, ha sido detenida por tercera vez por criticar al Gobierno y ha sido condenada a pasar un año y medio en un campo de trabajo, ha informado este martes,su marido, Wu Xuewei.

Mao fue arrestada en Pekín el 20 de septiembre cuando presentaba una denuncia contra las autoridades chinas por abusar de sus derechos durante su estancia anterior en un campo de trabajo, ha declarado su marido a Reuters. Mao, que tiene tres hijas, ha estado demandando al Gobierno desde que fue despedida en 1988 de la fábrica de jabón en la que trabajaba después de quedarse embarazada por segunda vez, transgrediendo así la política del hijo único.

Wu ha explicado que, en la tarde del lunes, recibió una carta de las autoridades del país que le comunicaba que su mujer había sido condenada a año y medio en un campo de trabajo por "perturbar el orden social", acusación que no tiene ningún tipo de fundamento según el esposo de Mao.

"Ella no es culpable y no ha violado ninguna ley", ha manifestado Wu. "Están fabricando delitos que presentan como evidencias para encerrar a personas que no han cometido ningún crimen en las cárceles y los campos de trabajo", se ha lamentado.

Wu ha añadido que no conoce el paradero de Mao. Lo último que supo es que estaba retenida en el centro de detención policial de Yangpu, en Shangai. Las llamadas que ha hecho al centro para preguntar por su mujer no han sido atendidas.

La ciudadana china de 50 años fue condenada en febrero de 2011 a un campo de trabajo por el desempeño de "actividades ilegales". En el 2010 fue condenada a año y medio de "reeducación por el trabajo" acusada de "perturbar el orden público" tras acudir a una protesta por el juicio contra el premio Nobel de la Paz, Liu Xiabao. Fue liberada seis meses antes de cumplir su condena por su delicado estado de salud, ha señalado Wu, que ha expresado su preocupación por Mao ya que ésta tiene la presión arterial alta.

Mientras que las voces que apuestan por abandonar la política del hijo único aumentan entre una población que envejece, China se muestra cautelosa en desechar un sistema impuesto para ahorrarle al país la presión de tener que alimentar y vestir a millones de personas adicionales.

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