Actualizado 29/09/2010 09:49 CET

Evo Morales acusa a los países desarrollados de imponer una "mercantilización ambiental"

LA PAZ, 29 Sep. (Reuters/EP) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó este martes a los países desarrollados de querer imponer una "mercantilización ambiental" al proponer un mercado mundial de carbono que, según el líder indígena, traería más perjuicios que beneficios a bosques y selvas.

Morales hizo esta denuncia en una carta dirigida a los movimientos indígenas, sociales y ambientalistas de todo el mundo, que leyó en una conferencia de prensa "profundamente preocupado" ante el posible fracaso de la cumbre ambiental global de fin de año que tendrá lugar en Cancún, México.

"No aceptamos que se reduzca a bosques nativos y selvas a la simple cantidad mensurable de carbono (...), son nuestro hogar, la casa grande donde conviven el agua, el suelo, el aire puro, la biodiversidad y los seres humanos", sostuvo el mandatario.

Sugirió que en vez de tratar de imponer una "mercantilización ambiental", los países desarrollados deberían acoger los planteamientos aprobados en abril en la Primera Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, celebrada el pasado mes de abril en Bolivia.

Morales advirtió de que la propuesta de los países ricos de establecer un nuevo mecanismo de compra de "certificados de carbono" solo buscaría beneficiar a las grandes empresas, que ahorrarían dinero pagando por esos documentos a países pobres en vez de invertirlo en políticas de control de sus emisiones.

"A través de este mecanismo, el sur una vez más volverá a financiar al norte, empresas del norte se ahorrarán mucho dinero comprando certificados de carbono. (Será una) mercantilización de los bosques, que pasaran a tener precio por la cantidad de carbono que puedan absorber", alertó.

"Así comenzará una nueva etapa de privatización de la naturaleza nunca antes vista, que se irá extendiendo al agua, a la biodiversidad, lo que llaman servicios ambientales (...), buscan ahora expandir el capitalismo a la naturaleza", añadió.

El mandatario boliviano, quien impulsó recientemente una resolución de Naciones Unidas que declaró al agua un derecho humano, admitió que algunos pueblos indígenas podrían ser tentados a aceptar dinero a cambio de certificados de carbono y los llamó a mantener sus principios de defensa de la naturaleza y de su derecho a una vida digna.

"No estamos en venta. Por siglos los pueblos indígenas hemos vivido conservando los bosques y la selva", indicó y agregó que los certificados de carbono no frenarán la deforestación, que según calculó avanza a un ritmo equivalente a 36.000 canchas de fútbol por día.

Morales acusó también a algunas organizaciones no gubernamentales, que no identificó, de hacer campaña entre los indígenas de todo el mundo a favor del mecanismo de certificados de carbono.