Campaña Down España. - DOWN ESPAÑA
MADRID, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
Down España ha reclamado leyes "más ambiciosas" que fomenten una sociedad inclusiva y que proporcionen una vida digna a las personas con discapacidad con motivo del Día Internacional del Síndrome de Down que se celebra cada 21 de marzo. Con este objetivo, la organización ha lanzado la campaña #NoSoyYoEresTú que denuncia los prejuicios que la sociedad hacia este colectivo.
La iniciativa apela a un cambio de mirada que permita ver que detrás de las personas con esta discapacidad intelectual "también hay un trabajador eficaz, un estudiante que se esfuerza en aprender, un paciente preocupado por su salud o una persona que necesita su espacio de intimidad y afectividad".
Así, la campaña se compone de cuatro spots, protagonizados por Sara, Carlos, Ana y Martín, que muestran situaciones cotidianas relacionadas con el empleo, la educación, la infantilización y la vida independiente y que denuncian que "tener síndrome de Down no es un problema, el problema lo tienes tú si piensas lo contrario". La campaña se emitirá a partir de este 9 de marzo en televisiones y radios nacionales, autonómicas y locales.
El director de la organización, Agustín Matía, ha explicado la importancia de dejar de entender y ver la discapacidad como un problema. "Si nos centramos en la discapacidad y no en la persona, no vemos al ser humano que hay detrás. La discapacidad no define totalmente a una persona y su vida. Lo que hacemos con nuestras vidas, lo que construimos, es lo que, verdaderamente, nos determina".
En el caso del síndrome de Down, Matía pide "un cambio de mirada y de expectativas que implique a toda la sociedad y gobiernos". "La autonomía no depende solo de la voluntad individual, sino del entorno, de políticas de empleo con apoyo, de un sistema educativo que ofrezca un aprendizaje real y adecuado a las necesidades de todo el alumnado y de estructuras que dejen de separar", ha añadido.
LEYES "DEFICIENTES"
Respecto a las reformas previstas en la modificación de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, la organziación considera que se pretende "ampliar servicios y modernizar el sistema de apoyos, pero no garantiza derechos clave para las personas del colectivo por la falta de financiación real, la posible pérdida de servicios de apoyo o la brecha territorial entre CC.AA., dado que no establece un modelo estatal sólido".
Para Matía, "se trata de leyes que todavía son muy deficientes porque siguen priorizando políticas asistenciales frente a políticas de inclusión y, sin una transformación más profunda, las personas con discapacidad intelectual no tendrán, por ejemplo, garantizado su derecho al trabajo digno".
En este sentido y con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra el 21 de marzo, Down España reclama una revisión legislativa "más ambiciosa, que fomente una sociedad inclusiva y garantice el derecho al empleo, a la educación de calidad y a una vida digna para las personas del colectivo".
En este sentido, la entidad ha recordado que en España "solo el 22% de las personas con síndrome de Down tiene un empleo y, de ellas, apenas el 10% trabaja en el mercado laboral ordinario". En opinión de Matía, esto se debe a "políticas de empleo mal orientadas y a recursos diseñados para la protección y no para la inclusión".
En el ámbito educativo, más del 80% de los estudiantes del colectivo están escolarizados en centros ordinarios, pero siguen enfrentándose a una falta de inclusión real en las aulas que les impide recibir una enseñanza adecuada que cuente con los apoyos y recursos necesarios.
Es por ello por lo que Down España ha reclamado que las personas del colectivo puedan tener la oportunidad de tener un trabajo digno, recibir una educación de calidad, que se les trate con justicia y se fomente que puedan optar a una vida lo más autónoma posible sin tutelas y con la oportunidad de vivir y de equivocarse.
"Una sociedad incluyente respeta y asume las diferencias como parte de la diversidad humana, trata a todos por igual, cambia su funcionamiento y dedica dinero y tiempo para esto sea posible. Una sociedad incluyente no infantiliza a las personas con discapacidad; las respeta tal y como son, desde la infancia hasta la edad adulta. Crear una sociedad incluyente es una cuestión de justicia, de creer en todo ser humano", defiende Matía.