Archivo - Aula en un centro educativo infantil. - Iván Terrón - Europa Press - Archivo
BRUSELAS, 9 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los Veintisiete han subrayado la necesidad de reforzar las políticas contra la pobreza infantil, con mejor financiación, mayor acceso a la educación y los cuidados en la primera infancia y una mejor protección de los menores en Internet, e instan a la Comisión Europea a apoyar estos esfuerzos.
En unas conclusiones aprobadas este lunes, los países de la UE advierten de que la pobreza durante la infancia puede tener consecuencias a largo plazo y recuerdan que romper ese ciclo de desventajas requiere un esfuerzo conjunto a escala europea.
El Consejo subraya además que invertir en el bienestar de los niños no solo tiene un impacto social, sino también económico. Según recuerdan los Estados, la transmisión de desventajas desde la infancia a la edad adulta supone una pérdida estimada equivalente al 3,4% del PIB anual.
En este contexto, los Veintisiete instan a acelerar los avances hacia el objetivo fijado por la UE de reducir en cinco millones el número de niños en riesgo de pobreza o exclusión social antes de 2030, una meta recogida en el Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales.
Las conclusiones también destacan la importancia de reforzar las políticas de educación y atención en la primera infancia, al considerar que los servicios accesibles y de calidad en esta etapa mejoran las oportunidades sociales y económicas a largo plazo, especialmente para los menores más vulnerables.
Además, el Consejo pide a la Comisión que siga promoviendo un entorno digital seguro para los menores, con medidas para protegerlos frente a la violencia, la explotación o los contenidos ilegales en Internet, así como para reforzar la alfabetización digital y mediática.
ESPAÑA CELEBRA EL TEXTO
A su llegada a la reunión de ministros europeos en la que se ha adoptado el texto, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha defendido la necesidad de un "refuerzo de la garantía infantil europea" y de ofrecer "una visión mucho más integral del acompañamiento y del apoyo a las infancias en Europa.
Aunque ha admitido "echar de menos" en las conclusiones que se haya considerado "algún tipo de mecanismos y de ayudas directas a las familias", la ministra ha considerado que lo expresado es una "buena noticia" por el apoyo a un modelo cuya importancia es "clave" a ojos del Gobierno español.