Archivo - Público trabajando en una sala de lectura de una biblioteca pública, a 7 de enero de 2026, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 11 Ago. (EUROPA PRESS) -
El 86% de los jóvenes con discapacidad ve "muy difícil" acceder a un primer empleo y un 42% teme que la inteligencia artificial reduzca sus oportunidades, al asumir tareas que tradicionalmente desempeñaban los perfiles con menor experiencia.
Así se desprende del 11º Informe 'Jóvenes con Discapacidad, motor de futuro', elaborado por el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco con el apoyo de Wärtsilä, publicadao en el marco del Día Internacional de la Juventud, se celebra cada 12 de agosto.
El informe pone el foco en las dificultades adicionales que afrontan los jóvenes con discapacidad para encontrar empleo y construir un proyecto de vida autónomo. Para ello ha realizado una encuesta a 101 personas con discapacidad menores de 35 años, de las cuales un 75% está buscando trabajo. El grueso de las personas encuestadas (51,4%) tiene entre 26 y 30 años; un 19,7% entre 21 y 25 años; un 18,1% 20 años o menos y un 10% entre 31 y 34 años.
Según los datos del INE, la participación laboral de los jóvenes con discapacidad es especialmente reducida ya que su tasa de actividad alcanza el 22,7%, por debajo de la registrada entre la totalidad de los jóvenes en España (36,5%) y también inferior a la del conjunto de las personas con discapacidad, que se sitúa en el 35,4%. En resumen, el 77,3% de las personas con discapacidad entre 16 y 24 años no tiene empleo ni lo busca.
Las dificultades para acceder al mercado laboral también se reflejan en la tasa de desempleo. Mientras que el paro entre el conjunto de las personas con discapacidad ha descendido del 19,2% en 2024 al 18,5% en 2025, entre los jóvenes con discapacidad ha seguido la tendencia contraria, aumentando del 45,2% al 48,6%. En decir, casi uno de cada dos jóvenes con discapacidad que busca empleo no lo encuentra.
En concreto, los menores de 30 años con discapacidad tardan una media de 24,5 meses en encontrar empleo, reduciéndose este tiempo a la mitad entre las personas de su generación. Por ello, el 86% de encuestados ve "muy difícil" acceder a un primer empleo y más de tres cuartas partes (76,5%) cree que tardará más de un año en encontrarlo.
Además, un 55% afirma haber experimentado alguna situación de discriminación durante su búsqueda de empleo. El 65% asegura que envía su currículum sin obtener respuesta, mientras que el 38,5% considera que, durante las entrevistas, el foco se pone en su discapacidad y no en sus habilidades y/o potencial.
Entre las situaciones más habituales, destacan que les han formulado preguntas relacionadas con su disponibilidad para trabajar, el posible absentismo, la evolución de su discapacidad o la posibilidad de sufrir recaídas (en el caso sobre todo de personas con discapacidad derivada de un diagnóstico de salud mental), cuestiones que desplazan la atención de su talento, experiencia y competencias profesionales.
Sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en este colectivo, un 42% teme que reduzca las oportunidades de acceso al primer empleo al asumir tareas que tradicionalmente desempeñaban los perfiles con menor experiencia, a través de la automatización.
Además, un 22,3% considera que el uso de herramientas automatizadas hará los procesos de selección más impersonales y podría reproducir sesgos que afecten negativamente a las personas con discapacidad, mientras que un 11,8% cree que la IA incrementará las exigencias de cualificación para acceder a un puesto de trabajo.
Por el contrario, un 23,9% cree que la IA no tendrá un impacto significativo en sus oportunidades laborales y más de la mitad de los jóvenes con discapacidad (53,2%) afirma utilizar herramientas de IA con fines profesionales, especialmente para preparar el currículum y la entrevista o mejorar su perfil profesional. Asimismo, un 47% las emplea en su vida personal para resolver dudas, estudiar, organizar tareas o crear contenidos.
Para el director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, "el acceso al primer empleo marca el inicio de la vida adulta para cualquier joven. Es el punto de partida para ganar autonomía, emanciparse y construir un proyecto vital propio. Sin embargo, los jóvenes con discapacidad parten con una doble desventaja: además de la falta de experiencia propia de esta etapa, siguen encontrando barreras que limitan sus oportunidades de acceso al mercado laboral".
"Cuando esa primera oportunidad se retrasa, no solo se frena el desarrollo profesional, sino también otros hitos fundamentales, como la independencia económica o la posibilidad de abandonar el hogar familiar. A ello se suma un mercado laboral en plena transformación, en el que la automatización y la inteligencia artificial están redefiniendo especialmente los puestos de entrada, exigiendo perfiles cada vez más preparados y versátiles. Por ello, es imprescindible abrir más puertas al talento joven con discapacidad y reforzar las competencias - especialmente digitales- que demanda la nueva economía, para que esta transformación tecnológica sea también una oportunidad de inclusión", afirma.
IMPOSIBILIDAD DE INDEPENDIZARSE ANTES DE LOS 35
En este contexto, el 74,8% de los jóvenes con discapacidad cree que no podrá independizarse antes de cumplir los 35 años, un dato que pone de manifiesto cómo el acceso al empleo y a la vivienda condiciona no solo la autonomía económica, sino también la posibilidad de desarrollar un proyecto vital propio y, con ello, normalizar su vida.
En esta línea, los resultados de la encuesta muestran que la estabilidad laboral es el principal requisito para dar el paso hacia la emancipación: un 61,8% identifica el desempleo como el mayor obstáculo para independizarse, mientras que un 56,9% señala el elevado coste de la vivienda. Un 38,2% considera que, incluso teniendo empleo, sus ingresos no son suficientes para afrontar un proyecto de vida independiente.
A ello se suman dificultades específicas relacionadas con la accesibilidad: un 55,6% de los jóvenes afirma que la falta de vivienda accesible (27,1%) o la necesidad de contar con apoyos específicos (18,5%, por ejemplo, ayuda en el aseo y/o vestido o necesidad de apoyo emocional) dificulta su emancipación.
Al preguntar a los jóvenes con discapacidad qué cambiaría en sus vidas si tuvieran un empleo, casi la mitad (49,8%) afirma que podría independizarse, un 38,4% considera que tener un empleo estable mejoraría su salud mental, un 29% cree que podría plantearse formar una familia, mientras que un 25,5% aprovecharía esa estabilidad laboral para seguir estudiando o ampliar su formación.