La madre de los únicos trillizos autistas de Andalucía pide a la Junta un centro donde ir tras la edad escolar

Lamenta que a los 16 años "se quedarán en casa", lo que supone "dar marcha atrás en años de lucha por su educación e integración"

Europa Press Sociedad
Actualizado: martes, 15 enero 2008 15:54

SEVILLA, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

La madre de los únicos trillizos autistas de Andalucía, Noelia Aguilar, pidió hoy a la Junta de Andalucía la creación de centros específicos para el tratamiento y la formación de estas personas tras la edad escolar, ya que "entre los 16 y los 18 años tienen que quedarse en casa porque no hay un lugar para ellos".

Según explicó a Europa Press esta madre, cuyos hijos, que sufren un Trastorno Generalizado del Desarrollo dentro del espectro autista, cumplieron el pasado mes de diciembre 13 años, "hasta los 16 sí existe una educación específica, pero desde entonces hasta que puedan acceder a escuelas taller o trabajos de integración, existe un vacío", tiempo en el que "se tendrán que quedar en casa".

"Tenemos una inquietud muy grande porque tememos que se nos caiga todo el trabajo que hemos venido realizando hasta hoy si se ven obligados a acudir a un centro con otros chicos en distintas condiciones, dado que los autistas tiene un comportamiento mimético", advirtió Noelia, quien lamentó que dicha situación supondría "dar marcha atrás en años de lucha por su educación e integración".

En este sentido, señaló que, "aunque haya algunos centros, son insuficientes y no cubren las necesidades de estos niños" y se refirió al caso particular de sus hijos, que padecen distintos niveles dentro del espectro autista.

Así, insistió en que dos de los trillizos han logrado una importante evolución después de un intenso trabajo desde que fueron diagnosticados y han alcanzado un nivel aceptable de comunicación y destreza en el manejo de su vida diaria, pero "podrían llegar incluso a agravar de nuevo su estado y experimentar un deterioro en el aprendizaje".

UN TRASTORNO "DESCONOCIDO".

El autismo es un trastorno biológico que afecta a uno de cada 166 niños y que hace a estas personas incapaces de mantener relaciones sociales normales, porque les aisla en un mundo aislado y repetitivo del que no logran salir totalmente en su vida.

Los primeros síntomas comienzan a hacerse notables a partir del primer año de edad, ya que, según relató Noelia, "piensas que algo raro pasa pero como cuando vas a los especialistas te lo niegan porque ellos están sanos, esta enfermedad no es física y los mismos pediatras no están capacitados para detectarla".

"Lo primero que se detecta es el trastorno en el lenguaje y las relaciones sociales, notábamos que eran reacios a los abrazos y que no mantenían la mirada", agregó esta madre, que criticó que "otros trastornos están más estudiados y reconocidos y pueden tratarse desde el primer día, pero éste es más complicado y aún muy desconocido".

Por tanto, solicitó a las administraciones que "se hagan cargo de la situación" que viven familias como la suya y fomenten el conocimiento del autismo, para el que "aún los medios son insuficientes aunque la Asociación Autismo Sevilla haga una enorme labor y haya cada vez más profesionales formados".

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