12 February 2025, Palestinian Territories, Khan Younis: Palestinians walk through the destruction in Khan Younis, after the Israeli Forces withdrew as part of the ceasefire agreement with Hamas. - Abed Rahim Khatib/dpa
MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
Uno de cada seis niños vive en una zona de conflicto en el mundo, según revela el informe 'No a la guerra contra la infancia' de Save the Children, presentado por la ONG en el Congreso de los Diputados, donde ha reclamado un refuerzo de la protección de los menores en contextos bélicos, así como el aumento de la financiación a la ayuda humanitaria y la persecución "efectiva" de los crímenes de guerra contra la infancia.
En concreto, el documento refleja que unos 473 millones de menores, el 19% del total, vivieron en zonas de guerra en 2023. Ese año, el número de países en conflicto ascendió a 59, la cifra más alta desde 1946, cuando empezaron a registrarse datos.
Por regiones, África y Oriente Medio, son las más afectadas: África presenta la cifra más alta en términos absolutos de niñas y niños viviendo en zonas en conflicto, si bien Oriente Medio cuenta con el número más alto en proporción al total de su población infantil.
Por otro lado, en 2023, se registraron un total de 31.721 casos de violaciones graves contra la infancia, lo que supone un aumento del 15% con respecto a 2022, lo que supone 86 violaciones al día. No obstante, la falta de información sugiere estas cifras son tan solo la punta del iceberg, alerta la ONG, que detalla que el aumento más elevado se registró en Sudán y en la Franja de Gaza.
El asesinato y la mutilación son los crímenes más frecuentes y han aumentado un 31% en comparación con el año pasado, lo que significa una media diaria de 31 menores. Más de un tercio de estas víctimas eran palestinas.
Mientras, los casos de denegación del acceso a la ayuda humanitaria alcanzaron en 2023 los 5.158 incidentes en comparación con los 3.931 del año anterior y once veces más que hace una década. En cuanto a los ataques contra escuelas y hospitales han alcanzado en 2023 la mayor cifra de la última década y Ucrania registró el mayor número de ataques contra centros escolares.
Según el informe, los 10 peores países en conflicto para ser niño o niña han sido: Burkina Faso, Mali, Myanmar, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Somalia, Sudán, Siria, Territorio Palestino Ocupado y Ucrania.
En el acto, la presidenta de Save the Children España, Pilar Kaltzada, ha destacado que el 2023 fue el "peor" año para la infancia en zonas de conflicto. "Debemos parar la escalada de violencia contra la infancia y debemos hacerlo ya", ha subrayado.
Asimismo, el director de programas internacionales de Save the Children, Vicente Raimundo, llamó a la acción, ya que "no es seguro que las víctimas, las niñas y niños atacados o perseguidos, reclutados a la fuerza o violentados, sobrevivan, encuentren paz o recuperen su dignidad". "Lo que sí es seguro es que el mundo es hoy mejor porque hubo personas que supieron que nada de lo bueno conseguido estaba para siempre protegido, que todo lo logrado bien podía ser fugaz", ha asegurado.
"UNA EXPERIENCIA MUY DIFÍCIL QUE TE MARCA PARA TODA LA VIDA"
Por su parte, Anastasia, una niña ucraniana de 14 años que ha vivido el impacto de la guerra en Ucrania, ha instado a ayudar a los niños afectados por conflictos bélicos. "Es una experiencia muy difícil que te marca para toda la vida", ha recalcado.
Anastasia también ha recordado el "miedo" que sintió cuando comenzó la guerra en Ucrania. "De repente, comenzó a sonar la alarma. Yo empecé a despertar a mi familia con mucho miedo. Estaba llorando y cogí a mi peluche favorito y nos fuimos al refugio. Estuvimos durante toda la noche en el refugio. Intenté dormir, pero no podía porque tenía miedo de que pasara algo. En ese momento, mi madre decidió que nos íbamos para España", ha relatado.
Igualmente, Save the Children ha señalado que los representantes de distintos partidos políticos han compartido sus reflexiones y han coincidido "en la importancia de actuar con urgencia".
Según datos de la ONG, el año 2023 se cerró con una media diaria de 86 delitos contra la infancia, entre los que figuran 31 niños asesinados o mutilados cada 24 horas. En total, ha registrado más de 11.300 casos de asesinatos o mutilaciones, un 31% más que en 2022, mientras que las denegaciones del acceso humanitario superaron las 5.100, once veces más que una década atrás.