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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece durante una sesión plenaria en el Congreso de los Diputados, a 3 de septiembre de 2026, en Madrid (España) - Fernando Sánchez - Europa Press
MADRID, 3 (EUROPA PRESS)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha destacado la salida de las calles de Ceuta en la última semana de 1.530 migrantes, entre acogidas, retornos y expulsiones, y ha anunciado que las previsiones es "sacar a, al menos otros 1.500 más" en los próximos días. Si bien, ha avisado que no se puede expulsar a las personas "como sacos".
"Desde el 10 de agosto, hemos reubicado a 3.300 migrantes y hemos retornado 3.658. Solo en la última semana, hemos sacado de las calles a 1.530, entre acogidas, retornos y expulsiones. Y en las próximas dos semanas pretendemos sacar a al menos otros 1.500 más, lo que debería aliviar sustantivamente la situación en la ciudad", ha asegurado durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados sobre la crisis en Ceuta tras la entrada masiva de extranjeros en julio.
El jefe del Ejecutivo ha explicado que simultáneamente se ha movilizado un paquete de ayuda humanitaria de siete millones de euros para asistir a los migrantes. Asimismo, ha dicho que el Gobierno ha acelerado los procedimientos de asistencia, triaje y devolución, trabajando de forma paralela para garantizar "la seguridad y los derechos" de los ciudadanos locales.
Del mismo modo, sobre la acogida temporal de los migrantes en Ceuta, ha defendido que en menos de un mes se han creado 3.500 aparte de las 500 que había. En este sentido, ha adelantado que hay "suelo y recursos para duplicar este número". También ha dicho que el Gobierno acelera la tramitación de retornos y traslados, con el objetivo de reducir "al mínimo indispensable" la permanencia de los extranjeros en Ceuta.
Igualmente, Sánchez ha defendido que no se puede expulsar a una persona de forma directa sin cumplir con las garantías legales, recordando que España es una democracia y un Estado de Derecho integrado en la Unión Europea y la Comunidad Internacional. "Aquí conviene hacer un inciso y explicar algo con claridad: no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra", ha subrayado.
En este sentido, ha subrayado que los Tratados Internacionales, el Derecho Comunitario y la legislación nacional obligan al cumplimiento de una serie de leyes y derechos. "Lo hacemos por obligación. Pero también por empatía. Por dignidad. Porque pensamos que sirven para construir un mundo mejor. Y porque queremos que nuestros propios ciudadanos se vean protegidos por ellos cuando se encuentren en otro país", ha indicado.
"UNA DEMOCRACIA NO ES MÁS FUERTE POR SALTARSE LA LEY"
En esta línea, ha advertido de que "una democracia no es más fuerte por saltarse la Ley para resolver un problema". En cuanto a la solución del "problema", ha añadido que lleva "su tiempo". "Más del que nos gustaría. Porque, antes de expulsar a un ser humano, hay que verificar que es quien dice ser. Hay que cerciorarse de que no viene de un país en guerra donde su vida corra peligro. Y, si es un menor, hay que asegurarse de que tiene un hogar seguro al que regresar", ha argumentado.
Por otro lado, ha afirmado que lo ocurrido en Ceuta "no cuestiona" el modelo migratorio español, sino que, "al contrario, demuestra que el modelo anterior, el que aún arrastra buena parte de Europa, hace aguas". "No podemos seguir dejando que el problema se acumule al otro lado de la frontera y enfadándonos cuando países con menos recursos que los nuestros no son capaces de contenerlo", ha recalcado.
En este punto, ha pedido entender "que la pobreza, la desesperación y las nuevas tecnologías constituyen fuerzas que ningún muro puede contener indefinidamente". Así, ha advertido de que "siempre habrá quien esté dispuesto a trepar por una escalera más alta, cavar un túnel o echarse al mar para cruzar" si al otro lado crece la pobreza.
Además, Sánchez ha abogado por darle una "alternativa legal" a los que quieren viajar hasta España para trabajar en el país y ha llamado a acoger "a quienes huyen de la guerra y de la violencia", así como "ayudar a que África se desarrolle y prospere". En todo caso, ha reconocido que hay que reforzar la frontera española física y optimizar los sistemas de vigilancia y la cooperación con Marruecos.
De la misma manera, ha asegurado que va a pedir que se establezca una "presencia permanente" de Frontex en el puerto y en el espigón de la ciudad autónoma. "Y vamos a solicitar a la EUROPOL la creación de una misión específica para monitorear la migración irregular en Ceuta, para que esta frontera europea cuente con el apoyo europeo que se merece", ha añadido.
A LOS CEUTÍES: "HABÉIS PASADO MIEDO Y ANGUSTIA"
También se ha dirigido a los ciudadanos ceutíes y ha reconocido su "paciencia" y "empatía" ante la crisis en la ciudad autónoma: "Sé que estáis viviendo momentos muy difíciles. Que habéis pasado miedo y angustia. Y que, cuando salís a la calle, os cuesta reconocer vuestro barrio o llevar una vida normal".
Finalmente, ha aseverado no va "a parar" de trabajar hasta que se recupere la "normalidad" en Ceuta, aunque ha reconocido que "no va a ser fácil". "Quiero garantizaros que no nos vamos a olvidar de vosotros y vosotras, tampoco cuando eso ocurra, cuando sea superada esta fase. Este Gobierno no renunciará jamás a la soberanía española. Porque tenemos claro el pasado de estas ciudades, pero sobre todo porque tenemos claro el futuro para estas ciudades", ha concluido.