Valerio tiene "miedo" de la "tendencia racista" en Europa hacia los migrantes y espera que no brote en España

Actualizado 20/09/2018 12:40:36 CET
Migrantes en el buque 'Luz de Mar'
SALVAMENTO MARÍTIMO

MADRID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, ha indicado que tiene "miedo" de la "tendencia racista" que ya se ha observado en algún país europeo hacia los migrantes y espera que "nunca" brote en España, donde las llegadas en patera se han triplicado en lo que va de 2018.

"¿Miedo al racismo? Claro que sí. A mí el otro día en el Congreso de los Diputados me llamaron buenista y dije que prefiero ser buenista a ser racista", ha subrayado Valerio este jueves 20 de septiembre en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en el Casino de Madrid.

A su juicio, "no es razonable" que ante el fenómeno migratorio haya responsables políticos europeos que cogen "la manguera de gasolina" en lugar de la de agua. "Eso es irresponsable y solo propicia conflicto entre los ciudadanos", ha advertido.

Valerio ha defendido que España "es un país solidario" por lo que espera que aquí "no se dé ningún brote de ese tipo" y que los responsables políticos que se han apuntado a esa tendencia dejen de hacerlo.

La ministra ha sido presentada por el embajador de España ante la OCDE, Manuel Escudero, quien ha destacado la "sensatez" y el "sentido humanitario" de Valerio para responder al "reto migratorio" frente a la "semilla del odio" que, a su juicio, quiere sembrar algún país europeo.

Sobre la política migratoria española, la ministra ha defendido que tiene que haber "un control de fronteras". Si bien, ha apostado por la cooperación con los países de origen, para que las personas no se vean obligadas a migrar a Europa en busca de un futuro mejor; así como con los países de tránsito como Marruecos.

Así, ha deseado que solo tuvieran que venir a España los que desearan hacerlo pero no "huyendo de las miserias, de los conflictos bélicos y de la persecución" en sus países.

LA ACOGIDA DEL AQUARIUS: "UN ALDABONAZO" PARA EUROPA

También ha puesto de relieve la respuesta de su Gobierno a la llegada del buque Aquarius el pasado mes de junio que, a su parecer, supuso "un aldabonazo" en toda Europa "para que todo el mundo se entere de que esta es una cuestión que tiene que estar en la agenda europea".

Según ha precisado, el aumento de las llegadas de migrantes, sobre todo por las costas del sur --33.215 en lo que va de 2018, casi el triple que en el mismo periodo de 2017-- "ya se veía venir" los años anteriores pero "no se adoptaron medidas".

"Aunque algún dirigente político ha dicho que tenemos una política de puertas abiertas para que vengan millones y millones de africanos y que queremos dar papeles para todos, ojalá fuéramos un país con una riqueza tan inmensa como para ser los adalides del acogimiento de todos los que están huyendo de la miseria, de los conflictos bélicos pero como no es así, debemos tener un control de fronteras", ha argumentado Valerio.

MÁS COOPERACIÓN AL DESARROLLO

En todo caso, ha apostado por apoyar a los países de origen de los migrantes, "retomando el Plan África o con más cooperación al desarrollo" para que esas personas "deseen quedarse en su país" aunque "sin impedir la libertad de circulación".

También ha apostado por la migración "regularizada" y ha puesto el ejemplo de los migrantes que llegan a España para recolectar las fresas en los campos de Huelva. Y, ante todo, ha insistido en que al fenómeno migratorio hay que darle "una respuesta coordinada por toda Europa".

Entre las medidas que ha adoptado el Gobierno español para la acogida de migrantes, Valerio ha destacado que a finales de 2018 se habrán duplicado las plazas en centros de acogida para los migrantes que llegan a España, sobre todo por las costas del sur, de 2.400 a 5.000.

Este aumento del número de plazas se enmarca en un plan de emergencia para poner en marcha nuevos centros de acogida para migrantes, con un refuerzo de 30 millones de euros.

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