Actualizado 21/05/2007 21:32 CET

Activistas de AI y afectados por el escape de Bhopal acuden a la Asamblea Anual de Dow Chemical en Michigan (EEUU)

Siguen reclamando que la nueva propietaria de Union Carbide asuma la tragedia humanitaria que asoló esta ciudad india en diciembre de 1984

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El pasado 10 de mayo directivos y accionistas que acudieron a la Asamblea Anual de la multinacional Dow Chemical en Midland (Michigan) se encontraron con una visita inesperada: activistas de la ONG Amnistía Internacional y afectados por la catástrofe de Bhopal (India) producida por un escape tóxico de la antigua Union Carbide en 1984 les esperaban para reclamar, una vez más, "justicia" para los afectados por aquella negligencia en la seguridad de una fábrica de pesticidas que causó, según cifras de la ONG, entre 16.000 y 30.000 muertes.

Los manifestantes procedentes de India, la mayoría pertenecientes a la organización 'Students for Bhopal' demandan a Dow las responsabilidades que la anterior empresa, comprada después por Dow, --Union Carbide--, lleva más de 22 años negando a las víctimas y afectados, que continúan viviendo en aquella ciudad con secuelas irreversibles para su salud por haber estado expuestos a los gases tóxicos (isocianato de metilo) que emanaron de la fábrica por un problema en la seguridad de los tanques donde se fabricaba el pesticida 'Sevin'.

Los manifestantes pidieron que los residentes locales reciban la asistencia médica necesaria y que se invierta en un amplio programa de limpieza de la zona que, más de dos décadas después, "continúa contaminada", según AI, que señaló a la prensa local que era "imposible" que los responsables de Dow no escucharan sus gritos, pues se situaron en el parking contiguo al edificio donde se celebró la Asamblea y por donde entraron la mayoría de los asistentes.

Bajo el lema '¡Justicia para Bophal ahora!', 'Responsabilidad ante la matanza de 1984', 'Justicia para todos', 'limpieza para Bhopal' o 'La justicia empieza aquí', los manifestantes se mantuvieron varias horas frente al edificio de la multinacional a la espera de la entrada y salida de los asistentes.

CLAROS APOYOS

La mayoría de los accionistas de Dow y sus empleados, muchos de ellos empleados de edad que continúan viviendo y trabajando en la empresa desde que ocurrió la tragedia, se interesaron por esta protesta y algunos transeúntes incluso leyeron la información facilitada por los activistas expresandoles su apoyo a la causa. Los medios de comunicación también estaban allí y se hicieron eco de las protestas a través del canal de noticias local --Channel 12--, propiedad de la ABC.

En declaraciones a este canal de televisión algunos de los manifestantes se refirieron a la "hipocresía" con la que Dow lleva tratando el tema desde la compra --fusión-- de Union Carbide en 2001.

En estos años "ha ignorado la tragedia provocada por su antecesora esgrimiendo que no formaba parte de ella en el momento del accidente y la empresa antigua, a su vez, ha desaparecido, y con ella, sus responsabilidades por aquello".

La organización de la protesta corrió a cargo del coordinador de la Campaña de AI en Michigan, Neil Sardana, que señaló que su deseo era enfrentarse "cada a cara" con los culpables para recordarles que sigue pendiente una resolución judicial que compense a las víctimas de aquella tragedia y desbloquee un fondo existente de ayuda para la limpieza que sigue bloqueado a la espera de una sentencia definitiva.

Mientras, recordó este activista, los habitantes de la ciudad de Bhopal "continúan consumiendo un agua contaminada por agentes químicos que les produce cáncer, malformaciones congénitas y otras enfermedades graves".

En palabras de Ryan Bodanyi, portavoz de 'Students from Bhopal', esta concentración sirvió también para tratar de hacer entrega al presidente de la compañía, Andrew Liveris, --con copia al embajador de India en Estados Unidos, Ronen Sen-- de una carta en la que se exige a ambas partes que tomen partido por fin en este conflicto en lugar de "seguir preocupados por la expansión comercial de la compañía en el país", para lo que este 'asunto' se ha convertido en un "serio problema", según ha reconocido la propia compañía.

EMPRESA 'GRANUJA'

Una de las supervivientes de la tragedia --que formó parte recientemente de una huelga de hambre para reclamar más apoyo para las víticmas--, Champa Devi Shukla, que perdió a su marido en el desastre, explicó que Dow Chemical "debería tener cuidado ahora porque todas nuestras energías están enfocadas en poner los mayores frenos posibles a sus negocios en India".

Mientras los que quedaron en Bhopal tras aquel desastre químico siguen luchando por conseguir la limpieza ambiental de la zona, la rehabilitación económica, y una asistencia médica adecuada, "permanece el dilema de qué hacer con una empresa de granujas llamada hoy Dow Chemical que casi 23 años después sigue rechazando reconocer su responsabilidad o conexión con lo que ocurrió en Union Carbide", afirma en este sentido el escritor Ward Morehouse, autor de 'La Tragedia de Bhopal'.