Actualizado 16/07/2007 21:19 CET

Asociaciones provida denuncian que la leyes sobre aborto no se aplican, tras la condena de una mujer a pagar 360 euros

MADRID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Española de Bioética y la Fundación Vida denunciaron hoy que las leyes españolas sobre aborto se aplican de forma laxa, tras la condena de una mujer a una multa de 360 euros después de realizar un aborto ilegal.

El portavoz de la Asociación Española de Bioética, Luis Miguel Pastor, afirmó hoy que en España "existe tolerancia en la aplicación

de la legislación española sobre el aborto", y afirmó que existe "insensibilidad en el sistema legal para proteger al no nacido".

En declaraciones a Europa Press, Pastor afirmó que "nadie tiene intención de penalizar a las mujeres que abortan", y señaló, en referencia a la mujer condenada a una multa de 360 euros tras un aborto ilegal, que "una penalización con algún tipo de trabajo social podría haber significado más que ha ido en contra de algo que está penado".

Pastor recordó que en España el aborto está "despenalizado en tres supuestos" y aseguró que "la legislación portuguesa, anterior a la que acaba de entrar en vigor, era muy similar a la española, pero el número de abortos que se llevaban a cabo en ese país era de entre el 1 y el 2 por ciento".

Para el portavoz de la Asociación Española de Bioética, "existe falta de rigor en el trato legal que recibe el aborto", ante el escaso número de casos que llegan a los tribunales. Según afirmó, "si se produce algún caso ilegal en clínicas privadas, es fácil de encubrir". Para Pastor, no tendría sentido "afirmar que, ya que existen abortos de riesgo, es necesario una ley como la portuguesa, sin supuestos durante los primeros meses de embarazo". En su opinión, es necesario ofrecer alternativas a las mujeres embarazadas.

Por su parte, el portavoz de la Fundación Vida, Manuel Pérez Cerrada, afirmó que en España, la posibilidad de abortar "es como un coladero", y señaló que no se respetan los tres supuestos previstos en la ley. En su opinión, la condena a 360 euros "no se corresponde con la gravedad de lo que ha ocurrido".