Actualizado 31/05/2007 20:42 CET

Greenpeace rechaza trasvases y desaladoras y apuesta por "una buena gestión de los recursos hídricos"

MURCIA, 31 May. (EUROPA PRESS) -

El responsable de Aguas de Greenpeace, Julio Barea, aseguró hoy que esta organización "está en contra de cualquier tipo de trasvase, de Murcia o de donde sea", ya que a su juicio "está creando conflictividad política y social", incluso entre un mismo partido en diferentes regiones. Al mismo tiempo, dejó claro que las desaladoras "no son la solución a los problemas, al igual que tampoco lo era el trasvase del Ebro", y agregó que a su juicio la solución pasa por "una buena gestión de los recursos hídricos".

Con motivo de la exposición fotográfica que presentó hoy Greenpeace en Murcia, Barea argumentó que "no se puede estar dependiendo de unos caudales que otra cuenca tampoco los tiene". En este punto, hizo referencia al Tajo, que "en su cabecera ha bajado mucho las precipitaciones", a lo que añadió que "no tiene agua para trasvasar no sólo al Segura, sino tampoco al Guadiana".

Esta muestra se complementa con una guía o 'Juego de las mentiras' en la que se pone al descubierto "la falsedad de los argumentos que las instituciones emplean para justificar la mala gestión del agua en la cuenca y confundir a la opinión pública".

De este modo, Greenpeace "desmonta mitos como que el agua de los ríos se pierde en el mar, que no existen pozos ilegales, que los regadíos frenan la desertificación, que las demás regiones son insolidarias con Murcia, que las desaladoras son la solución al problema, o que los campos de golf tampoco consumen tanto".

Así, en lo referente a las desaladoras, advirtió que "en casos concretos serán necesarias, porque no haya otra manera de llevar caudales a esos municipios" que, incidió, "no sean de gran explosión urbanística especulativa como la zona de Mazarrón que, por ahora, no ha tenido problemas de cortes de agua que ahora, sí los tendrá por las miles de viviendas planteadas a los alrededores".

Pese a ello, puntualizó que "generan aguas que tienen grandes afecciones, como el caso de Valdelentisco, que afectará a la posidonia, construyéndose en espacios protegidos", por lo que mostró su pretensión de que el Ministerio de Medio Ambiente "se replantee el proyecto".

En el apartado de los campos de golf, propuso el caso de los "ecológicos que existen, ya que no se riegan, permitiéndose zonas para ello, al igual que existen campos de hierba para jugar al tenis". Es por ello por lo que enfatizó que "es una mentira que se puedan mantener sólo con aguas residuales", al tiempo que puso de manifiesto que "los regadíos ilegales de la Región consumen al año lo mismo que más de 10 millones de personas".

MURCIA Y C-LM "HACEN MUY MAL SUS DEBERES".

En opinión de Barea, la situación de Murcia en cuanto a los recursos hídricos se refiere "es diferente" a la del resto de España. En este sentido, recordó el informe que se presentó en marzo 'El negocio del agua en la cuenca del Segura', y apuntó que "los recursos son suficientes con una buena gestión del agua".

Concretamente, destacó que "lo que pasa en Murcia es que estos problemas son más acuciantes debido a que hay más presión sobre estos recursos, que son más escasos, llegando a un punto que sea insostenible".

En conjunto, criticó la gestión del agua que se hace en Murcia, que tachó de "mala y deficiente", al igual que el Guadiana, "donde hay una sobreexplotación brutal de los recursos hídricos y contaminación importante". Consideró, entonces, que "hay que cargar la tinta sobre todas las administraciones, en este caso la murciana y también de Castilla-La Mancha, porque están haciendo muy mal sus deberes".

Preguntado sobre si el PP ha ganado porque la población no ha entendido el mensaje de corrupción urbanística, Barea pensó que "se puede hacer esa lectura". "Nos parece sorprendente, puesto que se está poniendo de manifiesto que hay problemas no sólo de corrupción urbanística, sino de todo tipo, de una gestión pésima de los recursos hídricos que lógicamente va aparejada con esa situación", apostilló.

En esta línea, dijo creer que "puede ser que la ciudadanía no haya entendido, que no hemos sabido transmitir lo que está ocurriendo o que ven lejanos estos problemas".

A preguntas de Europa Press sobre la opinión que le merece que el Estatuto de Castilla-La Mancha fije fecha de caducidad para el trasvase Tajo-Segura en 2015, el responsable de la campaña de Aguas de Greenpeace señaló que "todo el mundo se quiere hacer con el derecho de los ríos y eso va en contradicción de lo que nos fija la Directiva Marco del Agua".

"Ya sea Aragón, C-LM o la comunidad que sea, la gestión de los ríos, cuando están intercomunicados, tendría que ser manejada por el Ministerio de Medio Ambiente", reprobó Barea, quien lamentó el hecho de que "se estén creando bastantes tensiones, no sólo políticas, sino sociales, por hacerse con esos caudales".

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA.

El responsable de la campaña de Aguas de Greenpeace presentó la exposición fotográfica itinerante '¿Agua para quién?', compuesta por 12 fotografías que recogen diferentes entornos captados el pasado año, reflejando tanto aspectos positivos como negativos de la gestión del agua en la cuenca Segura.

De este modo, Barea opinó que estas instantáneas "son el blanco y negro de la buena o mala gestión que se hace del agua en esta cuenca", recorriendo la cabecera del Tajo hasta terminar en la desembocadura del Segura.

El objetivo de la exposición, que permanecerá abierta en el Centro Social de la Universidad de Murcia hasta el 8 de junio, pudiéndola visitar de 9.00 a 21.00 horas, es "demostrar que es posible una gestión sostenible de los recursos". Precisó, al respecto, que de momento sólo atañe a la cuenca del Segura, aunque Barea avanzó que "la queremos mover por todo lo que es la cuenca, en Murcia, Almería, Alicante y Albacete".

Concretamente, la muestra comienza con una fotografía de cuando Greenpeace y ANSE paralizaron en julio del pasado año las obras de la desaladora de Valdelentisco, seguida de una segunda, positiva, que refleja el paisaje del barranco del Pilar, en Albacete; y una cuarta, del Segura a su paso por el Puntal de Rodas, en la localidad de Yeste.

El aspecto negativo lo expone la tercera fotografía, en la que se observa la espuma en la rambla de San Roque, en Blanca. En este punto, Barea llamó la atención por el hecho de que "desemboca en un punto de extracción de aguas para consumo humano".

De igual modo, una quinta foto muestra las tuberías que distribuyen "agua robada" de pozos, cauces y del trasvase Tajo-Segura en el área de Mazarrón, "ejemplo de la red de negocio, puesto que se ven contadores", seguida de otra, positiva, consistente en el afluente Tus, a la altura del embalse de Fuensanta (Albacete).

Siguiendo en esta misma línea, Greenpeace también muestra en otra foto una tubería "ilegal" abasteciendo de agua "robada" a la urbanización de Camposol, junto con otra, de zonas de huertas y frutales de Calasparra.

Los invernaderos en Lorca también se incluyen en esta muestra, junto con el trasvase Tajo-Segura a la altura de Ojós, y los oxigenadores de agua bajo el histórico puente de Carlos III en Rojales (Alicante), para finalizar con la desembocadura del Segura en el Mediterráneo, en Guardamar (Alicante), "una zona bastante degradada, ya que sólo el 4 por ciento de los caudales llegan a la desembocadura y son aguas residuales, maltratadas".

En lo relacionado con la red de tuberías ilegales, sostuvo que "a pesar de las críticas que suscitó el informe, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, se comprometió a estudiarla". De hecho, dijo que ese estudio "ya se ha iniciado y la situación es incluso bastante peor de lo que pensábamos debido a que la red es mucho más grande en la zona de Fuente Álamo".