Actualizado 16/08/2007 16:20 CET

El juez de Valladolid que investiga la muerte de un bebé tilda de "temerario" atribuirla ya a un caso de maltrato

Advierte de que la existencia de un traumatismo no implica necesariamente que la niñera cometiera un homicidio doloso

VALLADOLID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Valladolid, José María Crespo, encargado de investigar el fallecimiento de un bebé de seis meses ocurrido el pasado sábado, día 11, en el Hospital General Yagüe de Burgos, al que fue derivado desde el Clínico Universitario de la capital vallisoletana, advirtió hoy de que resulta cuando menos "temerario" atribuir ya lo ocurrido a un caso de malos tratos, sobre todo porque ni siquiera ha recibido aún el informe forense sobre las causas del óbito de la pequeña.

Ante las informaciones aparecidas en los últimos días que atribuían la muerte de A.H.A. a los golpes recibidos, el instructor del caso, en una entrevista concedida a Europa Press, quiso dejar claro tal afirmación es "temeraria", ya que, en su opinión, "no es posible deducir de forma inmediata que por el hecho de que la niña presentase un traumatismo, tal y como dice su madre, estemos ya ante un homicidio doloso".

Y es que, como así lamentó el magistrado, se está presentando ya lo ocurrido como "un caso de malos tratos y parece que se está condenado ya a la cuidadora por homicidio doloso", cuando las investigaciones sobre la muerte de la menor siguen aún su curso y el Juzgado de Instrucción número 1, del que es titular, todavía no ha recibido ni el procedimiento del Juzgado de Burgos incoado a raíz del fallecimiento de la niña ni tampoco el informe forense sobre las causas concretas de su muerte.

Por contra, el juez sí aseguró tener ya en su poder diversas diligencias practicadas por la Policía Judicial de la Policía Nacional, entre ellas las declaraciones realizadas el pasado lunes en comisaría por la madre de la niña, Rosario A.V, y una vecina, así como la que el martes prestó la principal sospechosa y cuidadora de la menor, una mujer de 38 años y vecina de Laguna de Duero.

Una vez que el juez reciba el procedimiento judicial abierto en Burgos y el informe forense--asegura que tampoco le ha llegado la denuncia de la madre--, el instructor anunció la posibilidad de practicar aquellas diligencias que considere oportunas, antes de dictar un auto de imputación o de sobreseimiento.

De cualquier forma, el titular de Instrucción número 1 de Valladolid incidió en que a estas alturas siguen "abiertas todas las hipótesis, desde muerte accidental, negligencia....pero, volvió a insistir, "es todavía temerario decir taxativamente que la niña murió a consecuencia de los golpes".

Hasta el momento, la madre de la niña y su entorno familiar, que ya ha anunciado su intención de personarse en la causa como acusación particular, sostiene que la pequeña murió por los golpes recibidos por la cuidadadora, a la que también acusan de no haberla socorrido a posteriori, mientras que la aludida aboga por su inocencia y alega que la muerte se produjo al atragantarse con una papilla, así como que los traumatismos que presentaba pudieron producirse al zarandearla con el fin de reanimarla.