Actualizado 03/05/2007 19:24 CET

Mujeres agredidas sexualmente reclaman que mejore la atención judicial a los menores abusados

BARCELONA, 3 May. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente (AADAS) reclamó hoy una reforma legislativa urgente para que los menores víctimas de la violencia sexual no tengan que soportar largos procesos judiciales y para que se juzgue como varios delitos el abuso continuado a un mismo niño.

Por lo que se refiere a la instrucción judicial, la abogada Lara Padilla, portavoz de AADAS, pidió que no transcurra más de un año entre la denuncia por abusos y el juicio y recordó que "en el mejor de los casos" el proceso dura dos años, pero que "es frecuente" que se alargue cuatro o cinco.

Padilla explicó que lo adecuado sería que el menor realizara una sola declaración "en una sala adecuada, atendido por un especialista o psicólogo", en una entrevista grabada durante la que fiscal y abogados permanecerían en una sala contigua comunicada por un espejo.

Del mismo modo, la portavoz de AADAS pidió que se revisen las penas por prostitución y pornografía infantil para que en casos de abusos prolongados en el tiempo se tenga en cuenta "el daño causado" por la situación repetida a la hora de imponer la pena.

Este tipo de conducta se considera ahora un agravante que hace que la pena se escoja en la horquilla superior de las posibles, a pesar de lo cual Padilla aseguró que de este modo "se quiebra el principio de proporcionalidad".

INSOMNIO Y AISLAMIENTO.

La psicóloga de AADAS, Mariana González, aseguró que las repercusiones psicológicas que puede tener para un niño un proceso de este tipo abarcan desde vulnerabilidad, incomprensión, reexperimentación del suceso traumático y sentimientos de miedo y vergüenza hasta insomnio, pesadillas, trastornos de alimentación, tendencia al aislamiento social y bajo rendimiento escolar.

Por todo ello, señaló que lo más recomendable en el caso de los menores que tienen que testificar sería realizar una sola declaración, al principio del proceso, para no "diluir el recuerdo", y grabada para permitid futuras revisiones.

De este modo, se evitaría que los niños tuvieran que explicar su experiencia traumática en varias ocasiones, lo que "supone una tortura" e "incrementa los efectos negativos" del procedimiento en el menor, apuntó González, para quien ese tipo de declaraciones pueden hacer que le cueste más superar lo ocurrido "y seguir con su vida".

DISCRIMINACIÓN RESPECTO A LOS DELINCUENTES.

Padilla recordó que los menores que son juzgados como delincuentes sí tienen establecido un protocolo para proteger al máximo sus derechos y señaló que no hacer lo mismo con los menores víctimas es "discriminatorio" y algo "que no puede continuar".

Según la portavoz de AADAS, la última reforma "sólo consiguió que pusieran una mampara" para proteger la identidad de los menores que declaran como testigos, lo que achacó al "gravísimo desinterés político" --"no sé si porque los menores no votan"-- de los partidos, de los que aseguran que no responden a sus peticiones.

NO HAY DENUNCIAS FALSAS.

La coordinadora de AADAS, Gloria Escudero, recordó que estudios de la Universidad de Salamanca y del Centro de Estudios Reina Sofía de Valencia indican que un 23% de las niñas y un 15% de los niños sufren abusos sexuales en España y señaló que el abuso "no es sólo violación".

Negó que existan casos de denuncia falsa y dijo que quien afirma que hay casos "lo hace desde una determinada ideología y no por datos reales", porque "no constan en los anuarios procedimientos por falsas denuncias". "Los abusos a veces no dejan rastro y eso no significa que no haya habido", apuntó.

Según datos de la propia asociación, un 80% de los abusadores --en general, no sólo a menores-- pertenecen al entorno familiar de la víctima, por lo que sólo un 46% de estos casos acaban denunciándose. En cambio, el 87% de los casos de abusos por parte de desconocidos acaban en denuncia.