Actualizado 03/04/2007 20:26 CET

La temperatura máxima anual en España subirá hasta 8ºC este siglo por el cambio climático y las lluvias se reducirán

Las regiones de la mitad sur de la Península Ibérica tendrán menos precipitaciones en el siglo XXI

MADRID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

La temperatura máxima anual en España aumentará entre 5 y 8 grados centígrados este siglo, según los escenarios climáticos previstos en los diferentes modelos de predicción recogidos en el 'Informe sobre escenarios regionalizados de cambio climático para España' publicado por el Instituto Nacional de Meteorología (INM). Los escenarios analizados indican aumentos de temperaturas en todas las regiones a lo largo de este siglo, mientras que no se advierten diferencias entre las costas del Mediterráneo, Cantábrico o Atlántico, donde las temperaturas aumentarán por igual. Las precipitaciones, por su parte, se reducirán en la mitad sur de la Península Ibérica hasta el 40 por ciento en este siglo.

Las temperaturas mínimas experimentarán aumentos ligeramente menores. Sin embargo este aumento de las temperaturas, tanto máximas como mínimas, no es uniforme a lo largo del año "mostrando los mayores cambios en los meses veraniegos y los menores en los meses invernales", recoge el documento. "Las mayores variaciones aparecen en el interior de la península y son más moderadas en las regiones costeras", indica el informe recogido por Europa Press.

Además, habrá mayores oscilaciones térmicas diurnas debido al mayor incremento de la temperatura máxima y menor de la temperatura mínima. Para el periodo (2071-2100) la horquilla de valores para el interior de la península se sitúa aproximadamente entre 4º y 6º.

Así, los tres escenarios climáticos previstos para las temperaturas máximas anuales indican que se incrementarán entre 1 y 2,5 grados centígrados en el periodo 2011-2040, en función de las emisiones de gases de efecto invernadero que se produzcan en España. Los menores aumentos de temperatura máxima anual se registrarán en la costa valenciana y del litoral cantábrico, mientras que las mayores subidas para estos 29 años tendrán lugar en el interior peninsular y Navarra.

Para el periodo 2041 a 2070 las subidas de temperaturas máximas anuales oscilarán entre los dos y cinco grados centígrados, en función de los escenarios. Así, en el modelo canadiense se esperan aumentos de hasta 4ºC en el interior peninsular, mientras que la costa española rondarán un aumento de dos grados centígrados, ya que el mar actúa como elemento termo-regulador de la temperatura. Por su parte, el modelo alemán apunta subidas de en torno a 5ºC en puntos del interior peninsular entre 2041 a 2070, como en Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla y León y norte de Andalucía.

Por su parte, entre 2071 y 2100 las temperaturas máxima anuales se incrementarán entre 4 y 7 grados centígrados según los tres modelos recogidos en el informe. Así, los aumentos más importantes se apunta en el modelo británico con hasta siete grados más en estos casi 30 años, en zonas de las comunidades del interior peninsular, mientras que el modelo canadiense señala aumentos de máximo seis grados centígrados en el interior. Por su parte, las zonas litorales tendrán subidas de entre 2 y 4 grados centígrados en este periodo, no advirtiéndose diferencias importantes entre el Mediterráneo, Cantábrico o Atlántico.

En Canarias, se observa una subida más moderada de las temperaturas máximas que son claramente atemperadas por la influencia oceánica. Además, "se nota escasamente el ciclo anual en los cambios que era tan acusado en las regiones no costeras de la península ibérica", indicó el informe.

MES DE JULIO: HASTA 8ºC MÁS.

En el Informe sobre Escenarios Climáticos para España se recoge específicamente una predicción de temperatura máxima para el mes de julio para tres períodos (2011-2040, 2041-2070, y 2071-2100). En los tres modelos se apunta un aumento de temperatura máxima, que en el caso del peor escenario climático podría suponer hasta 8 grados centígrados más durante este siglo.

El mes de julio es en el actualidad el que registra máximas estivales de temperatura, que a finales del siglo XXI podrían suponer nuevos récords históricos si se cumplen las previsiones de los escenarios climáticos.

Así, en el periodo 2011 a 2040 el modelo canadiense indican subidas de en torno a tres grados en el interior peninsular, mientras que la costa cantábrica y la costa atlántica gallega tendrían incrementos más leves en julio de alrededor de 1 grado centígrado. Sin embargo, el modelo alemán considera que estos aumentos más leves de 1ºC se registrarían también en la costa Mediterránea.

En el periodo 2041 a 2070 el modelo alemán también apunta subidas más ligeras de temperatura máxima para julio en las zonas del litoral Mediterráneo, en torno a 1ºC, mientras que el escenario canadiense indica subidas entre 3,5 y 4ºC para estas regiones. En el interior peninsular hay más concordancia entre los dos modelos, con subidas en julio de 4,5ºC a 6ºC para el mes de julio.

A finales de siglo se esperan aumentos que podrían alcanzar los 8ºC de temperatura máxima en julio en amplias regiones de la Península, exceptuando la franja litoral. En este punto están de acuerdo los tres modelos (canadiense, alemán y británico). Por su parte, la costa gallega, asturiana, cantábrica y vasca, así como la andaluza tendrían subidas de entre 4 y 5ºC, mientras que el litoral Mediterráneo podrían registrar aumentos mayores de hasta 6ºC, según los modelos.

PRECIPITACIONES.

En cuanto a las precipitaciones, todas las proyecciones apuntan a una reducción de la precipitación en la mitad sur de la Península Ibérica de hasta el 40%. Muchos modelos indican también una reducción más pequeña en la mitad norte, pero para esta zona la proyección no es tan robusta al haber discrepancias entre los diferentes modelos y métodos de regionalización.

El informe destaca el predominio de las zonas con reducción de la precipitación, siendo las regiones de la mitad sur de la Península Ibérica las que muestran un mayor grado de acuerdo para los distintos modelos y regionalizaciones.

Asimismo, habrá una reducción generalizada en la humedad relativa que es consistente con el aumento en las temperaturas. La tendencia a la reducción de la nubosidad es general para todas las regiones y épocas del año con la excepción del noroeste de la Península y solamente en los meses invernales. "Existe bastante consistencia con la distribución de la precipitación que también aumenta en dicha zona y época del año", añade el documento.

En cuanto al cambio de volumen de agua por cuencas hidrográficas, se nota un gradiente norte-sur con mayor cambio de volumen de agua cuanto más hacia el sur.