HRW denuncia abusos y violaciones de las fuerzas kenianas en la frontera con Somalia

Milicias De Al Shabaab
REUTERS
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 13 enero 2012 10:32

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

La ONG Human Rights Watch ha denunciado este jueves que las fuerzas de seguridad kenianas han cometido abusos y violaciones y han realizado detenciones arbitrarias contra refugiados somalíes en varias ocasiones en la Provincia Nororiental de Kenia, limítrofe con Somalia.

La organización aseguró en un comunicado que las fuerzas de seguridad de Kenia atacaron el miércoles a los residentes de la localidad de Garissa, la capital de la provincia, en unas instalaciones de un campamento militar local.

El director de HRW para África, Daniel Bekele, explicó que "cuando los militares pueden golpear a civiles a la luz del día sin temor a cualquier repercusión, es evidente que la impunidad se ha convertido en la norma". "Las repetidas promesas de la Policía y del Ejército de que detendrían estos abusos y los investigarían han quedado en nada", criticó.

Según la ONG, las fuerzas de seguridad de Kenia han cometido numerosos abusos desde que efectivos militares entraron en octubre en territorio somalí para llevar a cabo varias operaciones contra la guerrilla islamista Al Shabaab después de que insurgentes de este grupo iniciaran ataques en Kenia.

Durante los últimos incidentes, Alí Ibrahim Hilole, un refugiado somalí, estaba comprando diversos productos frente a las instalaciones militares para llevárselos a un familiar que estaba hospitalizado cuando varios militares le acusaron de pertenecer a Al Shabaab y se lo llevaron al campamento, donde le golpearon.

Yusuf Jalif Mohamed, un camionero del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), fue llevado a las instalaciones militares después de aparcar en una zona prohibida. Fue golpeado, tirado al suelo, amenazado con armas de fuego y se le vació encima una recipiente de agua tras acusarle de pertenecer a la guerrilla islamista.

Al menos cinco personas fueron maltratadas el miércoles y posteriormente liberadas, sin ningún interrogatorio o acusación. Un miembro de HRW intentó a hablar con los mandos del campamento, aunque los militares le impidieron entrar. Uno de ellos le dijo: "Aquí no hay Derechos Humanos".

El portavoz del Ejército, Emmanuel Chirchir, aseguró por teléfono a la organización que varias personas estaban siendo interrogadas en las instalaciones militares por montar una red ilegal para vender productos fuera del campamento. Chirchir comentó que no ha recibido informaciones sobre abusos, pero prometió que los investigaría.

"CRIMINALIZACIÓN DE SOMALÍES"

Estos incidentes se suman a otros abusos cometidos contra somalíes y kenianos de origen somalí en Garissa y Mandera ocurridos en noviembre. Además, en diciembre, tras un atentado en la localidad de Wajir, las fuerzas de seguridad detuvieron y golpearon a varios civiles de la zona. Un activista denunció que se está "criminalizando a los somalíes".

Los peores incidentes se produjeron en el campamento de Dadaab, que alberga a unos 460.000 refugiados, después de que un agente de Policía muriese por el ataque de un somalí el 5 de diciembre y otro falleciese tras dos explosiones contra coches de Policía el 19 y 20 de diciembre.

En ambos incidentes, las fuerzas de seguridad respondieron con abusos, golpes y violaciones contra los refugiados, según HRW. Una organización de Derechos Humanos de Garissa, Citizen Rights Watch, denunció que las fuerzas de seguridad habían robado productos a los comerciantes del campamento.

"Las fuerzas de seguridad de Kenia están preocupadas por los ataques de supuestos miembros de Al Shabaab y debe seguir haciendo más, no menos, para identificar a los guerrilleros", señaló Bekele. "Pero los golpes, las violaciones y las humillaciones contra ciudadanos kenianos inocentes y refugiados somalíes no conducen a nada. Los responsables de estos abusos deben ser investigados y juzgados", añadió.

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