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MADRID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) -
El 93 por ciento de las sentencias por asesinato y homicidio entre parejas o exparejas dictadas en 2010 por tribunales del jurado y audiencias provinciales fueron condenatorias, según el último informe del Observatorio contra la Violencia de Género y Doméstica del Consejo General del Poder Judicial, presentado este jueves.
El estudio aborda 43 fallos, de los que 39 se refieren a crímenes de violencia de género, es decir, cometidos por varones, y cuatro se atribuyen a violencia doméstica, donde la mujer fue la autora. Sin embargo, los expertos que han elaborado el informe destacan que en todos los casos en los que la mujer fue autora se constata que había sido agredida previamente por parte de la víctima varón.
En los fallos por asesinato, se impuso la pena privativa de libertad con una media de 18 años de prisión (23 sentencias condenatorias), mientras que en los casos de homicidio la media fue de 12 años (15 sentencias condenatorias).
Si bien la Ley Integral contra la Violencia de Género plantea que el atenuante de consumo de alcohol y drogas no se tenga en cuenta a la hora de juzgar a los asesinos, el informe indica que en un cuatro por ciento de las sentencias analizadas si se aprecia este atenuante. Respecto a las circunstancias agravantes, destaca que en el 77% de los casos (33)concurrió la agravante de parentesco, seguidas del abuso de superioridad, lugar y tiempo, con un 7% (3 sentencias).
La relación se mantenía en el momento de los hechos --con o sin convivencia-- en un total de 31 de las 43 sentencias dictadas en 2010.
Los autores del estudio destacan 11 sentencias en las que se confirma que la víctima había anunciado expresamente su intención de separarse poco antes de su muerte, lo que indica que la advertencia de la ruptura constituye un factor de riesgo.
Además, en 11 de las 43 sentencias consta la existencia de denuncias previas en algún momento de la relación. En el 77% de los casos (33 sentencias), la víctima mortal tenía hijos o hijas y en cinco casos de
violencia de género (12%) estos estaban presentes en el momento del crimen. En total, las sentencias acordaron indemnizaciones a favor de 66 hijos de víctimas.
MÁS CRÍMENES POR LA NOCHE
Al comparar la evolución de los casos en los años analizados en los tres estudios anteriores a éste con el número de homicidios cometidos, se observa cómo el aumento del número de casos es progresivo hasta la franja horaria de la noche.
Además, el escenario más común de la agresión mortal fue el domicilio, en siete de cada diez casos (30 sentencias), lo que, según los expertos, indica que "son delitos que se comenten en la intimidad, buscando especiales circunstancias que faciliten la comisión y la indefensión de la víctima".
Respecto a la conducta del autor tras la comisión del crimen, en 15 sentencias (35%) se recoge la entrega voluntaria; en 14 sentencias (33%) se refleja la negación de los hechos; en otras 5 sentencias (12%) se produjo la huida; en 3 sentencias (7%) hubo intento de suicidio; y en una sentencia (2%) el autor permaneció en el lugar del crimen.
ARMA BLANCA, INSTRUMENTO MÁS UTILIZADO
El estudio se completa con el análisis médico-forense de las 39 sentencias dictadas en violencia de género, donde el arma blanca es el instrumento más utilizado (44%), con una media de 17,3 cuchilladas. Destaca, no obstante que el uso de este arma ha disminuido en relación a otros años, mientras aumentan los crímenes con traumatismos directos (28%).
En tercer lugar figuran los estrangulamientos a mano y a lazo (13%) y, por último, el arma de fuego (3%). "Tanto el uso de arma blanca como el estrangulamiento y los traumatismos reflejan que las conductas homicidas aparecen cargadas de ira y violencia, ya que exigen una proximidad y un contacto estrecho y mantenido con la víctima", subrayan los expertos.