YIDA (ARABIA SAUDÍ), 26 (Reuters/EP)
Unos pocos anuncios en prensa y algunos carteles pegados en las calles son los únicos signos visibles de que el próximo jueves se celebran elecciones locales en toda Arabia Saudí, las últimas en las que no podrán participar mujeres como candidatas o votantes si se cumple el anuncio realizado este domingo por el rey Abdulá.
A pesar de la Primavera Árabe y de las tímidas reformas democratizadoras emprendidas en otros países de la región, en las elecciones del jueves solo la mitad de los cargos saldrán de las urnas. Además, estos cargos municipales apenas tienen poder en relación con la administración centralizada de la monarquía absoluta saudí.
"El proceso electoral es un mero espectáculo para el mundo, para demostrar que hay 'democracia' en este país", ha denunciado Mariam, joven de 27 años residente en la ciudad de Yida que no ha querido dar su apellido por miedo a represalias. "Es como un fruto que intentan hacer parecer bueno por su aspecto externo, pero que está podrido en su interior. Quieren que creamos que tenemos poder de decisión para que no haya un levantamiento", ha explicado.
Estas serán las segundas elecciones municipales que se celebren en el país, tras las de 2006. Entonces solo la mitad de los 83.000 saudíes que se registraron para votar finalmente lo hicieron, de un total de 18 millones de habitantes. Las perspectivas de participación para este jueves no son mucho mayores.
Uno de los candidatos a la alcaldía de Yida, Abdulaziz al Sorayai, aparece en un anuncio a media página en el diario 'Al Watan'. "Lo que haré si soy elegido es exigir una ampliación de las competencias municipales. Si los municipios siguen con la misma autoridad, no lograré demasiado", ha reconocido en declaraciones a Reuters este empresario de 48 años.
Los ayuntamientos tienen su propio presupuesto, pueden proponer planificaciones urbanísticas y supervisan los proyectos de cada ciudad, ha explicad un portavoz de la Comisión Electoral.
Estas elecciones fueron convocadas el pasado mes de marzo después de varios aplazamientos, ya que estaban previstas inicialmente para 2009. Las mujeres no participan debido, según fuentes oficiales, a los problemas logísticos que supondría incluirlas sin infringir las estrictas leyes de segregación de género.
Mientras, las pocas organizaciones de defensa de los Derechos Humanos de la sociedad civil que critican al régimen han pedido no participar en la votación. "No voy a votar en estas elecciones municipales para protestar por que no se permita votar a las mujeres", ha afirmado el presidente de la Primera Sociedad de Derechos Humanos, Ibrahim al Mugaitib.