BARCELONA, 17 Jul. (EUROPA PRESS) -
La síndica de Greuges de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ha abierto una actuación de oficio por el caso de los 300 inmigrantes que malviven en una nave de la calle Josep Pla del Poblenou, de donde se les prevé desalojar próximamente, aunque se ha logrado una moratoria de una semana para buscar una solución consensuada con el propietario.
Con la actuación, la síndica ha reclamado a la tenencia de alcaldía de Calidad de Vida información sobre el dispositivo social, de cuántos inmigrantes de la nave han sido empadronados por el Servicio de Inserción Social sin domicilio, y de cómo sigue el programa de regreso voluntario de senegaleses; a la de Hábitat Urbano, ha preguntado por las alternativas de alojamiento.
En declaraciones a Europa Press, Vilà ha explicado que tras trascender que serían desalojados de forma inminente se puso en contacto con el Ayuntamiento, que le garantizó que prevé ofrecerles atención social y por temas de salud, y ha agregado que cuatro miembros de la Sindicatura han acudido para ver el asentamiento, entre los cuales ella misma, y alguno pudo entrar.
"Las condiciones en que están viviendo son insoportables; no deberían tolerarse. Se ve que la penuria es tremenda", ha avisado la síndica, que ha añadido que, pese a que viven en un entorno ilógico, indecente e inhabitable, los inmigrantes no quieren marcharse porque de alguna manera se sienten protegidos en la nave.
BARRACONES
Sin embargo, sacarlos del número 146 de la calle Josep Pla y dejarlos en la calle tampoco es la solución, ha resaltado, y ha insistido en su propuesta de habilitar barracones como vivienda provisional que lanzó tras estudiar el caso de la nave donde residían subsaharianos también desalojada del número 112 de la calle Badajoz, y concluye: "Si no hay otro, sería un medio para ayudar".
Aunque la mayoría de los 300 inmigrantes de la nave de Josep Pla son subsaharianos que se dedican a recoger chatarra, la Sindicatura ha constatado que en ella viven personas de diversas etnias --por ejemplo, también hay rumanos--, lo que significa que "hay diferentes maneras de pensar e incluso de vivir", recuerda Vilà, que agrega que también habitan en ella niños pequeños.