"Educación contra el trabajo infantil en India". Por la ONG Naya Nagar

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 12 junio 2015 18:46
ONG Naya Nagar
Foto: ONG NAYA NAGAR

   En el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, las niñas y niños de las familias que trabajan en los hornos de ladrillos en Pahassaur, una población a un centenar de kilómetros de la capital india, acuden a un centro educativo que abrió sus puertas en enero de 2010. En esta escuela cuatro profesores y un trabajador social atienden a ciento treinta alumnos y alumnas, donde cada mañana, repartidos entre las cuatro clases del recinto y la guardería, aprenden alejados de la situación de trabajo infantil y reciben una comida nutritiva diaria, así como cuidados sanitarios.

   Este centro en Pahassaur, en el estado indio de Haryana, es una escuela puente que tiene como objetivo insertar a los niños y niñas de las comunidades desfavorecidas, que viven en torno a las ladrilleras, en el sistema educativo formal. Se trata de una iniciativa llevada a cabo conjuntamente entre la ONG española Naya Nagar ('http://nayanagar.org/') y su contraparte india Don Bosco para contribuir a la erradicación del trabajo infantil en la zona. Les brindan la oportunidad a los y las menores de una primera experiencia de escolarización no formal, tras la que se les anima y apoya para que prosigan sus estudios en colegios de la zona.

   "La alternativa al trabajo infantil es la educación. Nuestro trabajo consiste en escolarizar a los hijos de los trabajadores de las fábricas para que dejen de trabajar y tengan libertad para escoger su futuro", destaca Aránzazu Martínez Fernández, Directora de Naya Nagar y añade acerca de la educación que "es el motor del desarrollo socioeconómico de las comunidades y la llave de la libertad para cualquier niño".

Vivir en las bhattas

   Las familias trabajadoras llegan a las fábricas de ladrillos o bhattas desde estados empobrecidos del país, en busca de un trabajo en la zona que mejore sus condiciones de vida. Carecen de acceso a los servicios sociales y viven en casas de adobe, en condiciones muy duras, con jornadas laborales que superan las doce horas diarias bajo el sol, dedicadas a la fabricación manual de ladrillos. Sus hijos e hijas les acompañan en el trabajo diario, ayudándoles cuando lo necesitan, colaborando en la economía familiar y cuidando de sus hermanos y hermanas menores, privados de educación.

   El motivo que les lleva a las fábricas es, principalmente, la falta de oportunidades laborales que les permitan cubrir sus necesidades básicas en sus estados de origen. En su mayoría provienen de Bengala Occidental, Bihar y Uttar Pradesh, donde vuelven durante los meses de verano, cuando las fábricas cierran debido a la época de lluvias.

   Según calcula la ONG Naya Nagar, en estas condiciones de vulnerabilidad se encuentran alrededor de 380.000 niñas y niños, repartidos entre las cerca de seiscientas fábricas. En los alrededores de cada una de ellas residen un centenar de familias. En tal situación, la vida laboral de la infancia que vive en este entorno suele empezar a edades tempranas.

   "La labor social para conseguir que los niños dejen las fábricas y sus familias para acudir al centro es ingente y se desarrolla poco a poco. No es fácil. Es encomiable la labor de asistencia social de profesores y voluntarios para conseguirlo", advirtió Jesús, voluntario en Pahassaur, durante una visita a esta zona manufacturera, donde las ONG llevan a cabo una labor de sensibilización entre la población, sobre la importancia de la educación como catalizadora del cambio de su situación de exclusión.

El trabajo infantil en India

   El informe global de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Medir los progresos en la lucha contra el trabajo infantil estima que hay 168 millones de niños y niñas que trabajan en el mundo. En la última década, los números totales han descendido de manera significativa, pero la región de Asia y el Pacífico continúan registrando el mayor número absoluto de niños y niñas en situación de trabajo infantil. Aunque también es la región que mayor descenso registró en general de 2008 a 2012, según las observaciones relativas a los cuatro últimos años contemplados en el estudio.

   En India, las cifras del trabajo infantil han descendido considerablemente en una década, de los 12.7 millones a los 4.2 millones de niñas y niños entre las edades de 5 y 14 años que trabajaban de manera regular, en 2001 y 2011 respectivamente, de acuerdo a datos censales. En términos relativos, el Informe sobre Desarrollo Humano de India 2011, elaborado por la Comisión de Planificación del Gobierno de India, establece que el porcentaje entre la población infantil india que sufre la situación del trabajo infantil supera el dos por ciento.

   El informe revela, además, que un trece por ciento de la población infantil, aunque no trabaja, sufre una falta de acceso a la educación. Los datos recabados recogen variaciones considerables entre los estados indios, Uttar Pradesh es el territorio con la población más numerosa de trabajadores infantiles, seguido de Andhra Pradesh, Rajasthan y Maharashtra. Los sectores en los que trabajan son predominantemente la agricultura y la fabricación.

   "La pobreza familiar y la merma súbita de los ingresos suelen ser catalizadores del trabajo infantil", declaró Guy Ryder, Director General de la OIT, con ocasión del Día Mundial Contra el Trabajo Infantil del pasado año. En 2002, la OIT declaró el 12 de junio, el Día Mundial contra el Trabajo Infantil "con el propósito de dar a conocer el alcance del problema y promover iniciativas para resolverlo". Este año, el día centra su atención "en la importancia de una educación de calidad como un factor clave en la lucha contra el trabajo infantil".

La educación infantil en India

   Cuando la Ley sobre el Derecho de la Infancia a la Educación Gratuita y Obligatoria de 2009 entró en vigor en abril de 2010 en India, la educación pasó a ser un derecho fundamental para la infancia, recogido con anterioridad en la Convención sobre los Derechos del Niño. UNICEF, UNESCO y la OIT celebraron esta nueva ley que dio, en adelante, fuerza legal a la escolarización gratuita y obligatoria de los niños y niñas entre 6 y 14 años en India. "Decenas de millones de niños se beneficiarán de esta iniciativa, asegurando una educación de calidad con equidad" aplaudió entonces Karin Hulshof, representante de UNICEF en India.

   No obstante, el país no ha logrado la consecución del acceso universal a la educación primaria, pues "un gran número de niños y niñas todavía permanecen fuera de la escuela y no llegan a completar la educación primaria", tal y como recoge el informe India and the MDGs. Towards a sustainable future for all (India y los Objetivos de Desarrollos del Milenio (OMD). Hacia un futuro sostenible para todos), elaborado por la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (CESPAP) de las Naciones Unidas y publicado en febrero de 2015.

   La CESPAP indica que, para lograr la educación primaria universal, es necesario un mayor esfuerzo para llegar a los grupos más excluidos de la sociedad, teniendo en cuenta que el abandono escolar continúa siendo un tema significativo en todos los niveles de la educación.

   Las ONG Naya Nagar y Don Bosco contribuyen a lograr los objetivos de la escolarización universal brindando una educación no formal a los niños y niñas de Pahassaur, como ayuda para que accedan posteriormente al sistema educativo indio. De este modo, este proyecto de cooperación internacional se une a la lucha contra la exclusión educativa y contra el trabajo infantil en la zona.

   Naya Nagar ha creado una página web para seguir el proyecto y los resultados de su campaña de microdonaciones, que la ONG lanzó el pasado mes de diciembre, para conseguir ampliar el acceso a la educación entre la población infantil de las ladrilleras en Pahassaur. La ONG trabaja desde 2009 por la educación de los ciudadanos y ciudadanas de las comunidades donde llevan a cabo sus proyectos.

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