Actualizado 04/07/2015 21:19:26 +00:00 CET

"La Formula E: inspirando el futuro del transporte sostenible". Por Ken Allen, CEO de DHL Express

DHL Express
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Hace apenas dos años, la Fórmula E no era más que una idea. Hoy día, mirando al primer campeonato de carreras totalmente eléctrico del mundo, es increíble ver cómo esa idea se ha transformado en realidad. Crear un nuevo campeonato deportivo a nivel mundial que despierte el interés de las nuevas generaciones de espectadores es de por sí bastante difícil. Hacerlo en un área - el automovilismo - que ya tiene un número de campeonatos establecidos, cada uno con un seguimiento específico de su código interno, es aún más difícil. Y hacerlo basándose en nuevas tecnologías no probadas, y lanzar un compromiso para reducir las emisiones de carbono generadas en todo el mundo... Bien, algunos podrían llamar a eso una locura. Al menos se necesita coraje y visión.

Fue esta visión (o tal vez incluso la locura) que DHL aceptó cuando nos suscribimos como socio fundador de la Fórmula E en el año 2013. DHL como compañía que también se creó sobre una ' loca idea' de tres emprendedores y que fue verdaderamente internacional gracias a un enfoque pionero en la apertura de nuevos mercados, vimos un montón de paralelismos entre lo que Alejandro Agag y su equipo querían lograr y nuestro propio negocio y cultura. Y no nos ha decepcionado. Es más, estamos muy ilusionados de lo siguiente a lo que nos llevará esta visión. Todos hemos visto el desarrollo del alto rendimiento del coche de carreras Spark-Renault srt_01e. Hemos participado de forma interactiva a través de Fanboost. Hemos escuchado el silbido futurista del coche. Y veremos la introducción de la recarga inalámbrica, para el coche de seguridad en la primera temporada y posiblemente para los monoplazas en el segundo año. Viendo cómo se ha logrado todo esto en tan corto espacio de tiempo, quién sabe qué otras novedades vamos a ver, sobre todo cuando a los equipos de carreras se les da más libertad para poner a punto los coches desde la segunda temporada en adelante.

El negocio de la logística no es precisamente reconocido por la innovación. La última gran innovación que cambió la cara del sector tuvo lugar en 1956, con la introducción del contenedor de metal. Esta aparentemente simple invención permitió a las empresas de transporte mejorar enormemente su eficiencia y acelerar significativamente el movimiento de los flujos de comercio del mundo. Gran parte de la innovación dentro de la industria logística, desde entonces, ha venido de los cambios más pequeños y graduales. Para una empresa como DHL, por ejemplo, que entrega más de un millón de envíos por día de promedio, un cambio en un proceso o tecnología que pueda reducir el tiempo que un courier necesita simplemente para entregar cada envío puede tener un enorme impacto en sus costes y en el servicio que ofrece. Cambiar la configuración de su red de vuelos para llegar hasta media hora antes a un destino en particular le puede dar una ventaja competitiva enorme. En nuestra compañía, constantemente citamos una frase que resume este fenómeno, y la importancia de hacer bien las cosas pequeñas - "no hay nada básico en lo básico".

Al mismo tiempo, en los últimos años, hemos visto la aparición de tecnologías más disruptivas y de enfoques con el potencial de cambiar fundamentalmente la forma en que se transportan las cosas. La impresión en 3D es un ejemplo, que amenaza con alterar la forma en que se producen y consumen (y se envían) las mercancías. Otro ejemplo son los vehículos aéreos no tripulados o drones. En los últimos años, una serie de empresas, DHL entre ellas, han explorado el potencial de los aviones no tripulados, en particular para las entregas urgentes y remotas. Otras tecnologías, como la realidad aumentada, la identificación por radiofrecuencia (RFID) y los vehículos sin conductor, así como el desarrollo de Internet y las redes sociales, también están amenazando con dar la vuelta a las conexiones de transporte en el mundo.

Si bien no son exactamente una innovación, se remontan al siglo XIX (sí, eso es al XIX), nosotros también vemos el potencial - y al mismo tiempo los desafíos - de los vehículos eléctricos. Cuando se mueven mediante energía limpia, pueden mejorar considerablemente su huella de carbono, y su rendimiento en determinadas situaciones - tal y como la Fórmula E espera demostrar - está demostrando ser tan bueno o incluso mejor que la de los vehículos con motor diesel. Los principales desafíos incluyen los gastos de compra, mantenimiento y funcionamiento de los vehículos eléctricos en muchos mercados, la duración limitada de la batería, y la falta de infraestructuras para la recarga en ciertos lugares. Lo que va a ser inspirador en la Fórmula E es que va a impulsar las mejoras tecnológicas, sobrepasar los límites de rendimiento y resistencia de las baterías, va hacer que los vehículos eléctricos sean comercialmente más atractivos y va a animar a las ciudades a adoptar la movilidad eléctrica.

Todo lo anterior son las razones por las que hemos lanzado el premio inspirado en la Formula FE "Blue Sky Transport Design Award". Este premio, que se desarrollará junto con el campeonato, invita a profesionales y aspirantes a diseñadores a proponer ideas sobre dispositivos y vehículos (para uso privado, público o comercial) que aborden algunos de los problemas de transporte a los que se enfrenta el mundo hoy. Para reflejar la influencia del nuevo deporte del motor eléctrico, estará basado en el tema de la electrificación. Y con el espíritu de la Fórmula E, queremos hacerlo de manera atrayente, atractiva y con estilo. Con Paul Priestman - diseñador de transporte de renombre mundial - liderando el estimado panel de jueces del premio, una característica importante de la competición será el poder del diseño para dar forma al mundo en que vivimos, así como el futuro. El ganador se anunciará durante la última carrera de la pionera primera temporada de la Fórmula E, en Londres, en junio 2015.

Estamos muy entusiasmados con lo que la Fórmula E tiene reservado para nosotros, y también estamos muy entusiasmados con el potencial creativo e innovador de los diseñadores que participarán en el premio "Blue Sky Transport Design Award". Lo más emocionante de todo, sin embargo, es que el futuro de las carreras de motor, y el transporte, está en nosotros, y gran parte de ese futuro todavía está a la espera de ser liberado por nuestra imaginación.

Ken Allen es CEO de DHL Express.

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