"Lenguas de signos para vivirlo todo". Por el presidente de la CNSE, Roberto Suárez

Presidente de la CNSE, Roberto Suárez
Presidente de la CNSE, Roberto Suárez - CNSE
Europa Press Sociedad
Publicado: domingo, 14 junio 2026 10:02

   Hay mil razones para reivindicar las lenguas de signos españolas y mil formas de necesitarlas, de vivirlas y de amarlas.

   Hay razones culturales, porque en ellas habitan la memoria y una manera profundamente rica de mirar el mundo. Hay razones comunitarias, porque una lengua une generaciones, crea pertenencia y sostiene vínculos. Hay razones de identidad, porque poder expresarse en la lengua propia es también poder decir "aquí estoy". Hay razones de dignidad, porque ninguna persona debería sentir que su lengua vale menos. Pero, sobre todo, hay razones de derechos.

   España ha avanzado. La Ley 27/2007 reconoció las lenguas de signos españolas y su desarrollo reglamentario ha abierto una etapa clave para concretar ese reconocimiento. Son conquistas históricas del movimiento asociativo de personas sordas. Sin embargo, una lengua no se protege de verdad si no llega después a la escuela, a la consulta médica, al juzgado, al empleo, a los servicios públicos, a los medios de comunicación.

   Los derechos lingüísticos no pueden ser intermitentes. No pueden aparecer solo en días señalados. Deben estar garantizados con políticas estables, recursos suficientes, profesionales cualificados, coordinación entre territorios y participación real de las personas sordas en las decisiones que afectan a su vida.

   Este día nos recuerda que las lenguas de signos son el lugar desde el que muchas personas sordas aprenden, sienten, piensan, se defienden, se emocionan, participan y construyen ciudadanía.

   Quizá por eso este lema emociona tanto. Porque detrás de cada razón hay una vida. Un aula. Una familia. Una conversación pendiente. Una consulta médica. Una obra de teatro. Una reunión de trabajo. Una historia que merece ser contada. Un abrazo.

   Lenguas de signos por mil razones.

   Porque una lengua no solo nos permite comunicarnos. También nos permite pertenecer, elegir, recordar, reclamar, crear y soñar.

   Lenguas de signos para vivirlo todo.

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