"Los olvidados de la infancia". Por Alberto Alemany Carrasco, de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce

Fundación Carmen Pardo-Valcarce
FUNDACIÓN CARMEN PARDO-VALCARCE
Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 19 noviembre 2015 14:11

En esta semana varios son los días y eventos dedicados a la protección de la infancia, como el Día Mundial para la Prevención del Abuso contra los Niños (19 de noviembre) o el Día Universal del Niño (20 de noviembre), con el objetivo de promover el respeto por los derechos de los niños y niñas del mundo. Una de las causas de mayor vulneración de derechos de la infancia se da cuando esta es sometida al maltrato y al abuso. Las cifras alertan del elevado número de niños y niñas que han sido víctimas de alguna forma de abuso o maltrato (abuso sexual, físico, psicológico, negligencia). Parece claro que la infancia es tremendamente vulnerable a sufrir una vulneración de sus derechos. Una de las situaciones más dramáticas para el niño o niña víctima de un abuso o maltrato se da cuando el daño proviene de alguien cercano a la víctima, un familiar (padre, pareja de la madre, hermano). Las consecuencias emocionales de este daño tendrán un impacto crucial sobre el desarrollo psicosocial posterior de la víctima.

Dentro de la infancia existe un colectivo de niños y niñas especialmente vulnerables a sufrir cualquier forma de abuso y maltrato, los niños y niñas con discapacidad intelectual, los olvidados de la infancia. A la vulnerabilidad característica de la infancia hay que sumarle la propia de la discapacidad intelectual como una menor credibilidad a su palabra, una mayor dependencia de terceras personas o unas mayores dificultades para detectar acciones que vulneran sus derechos son algunos de los factores que hacen de estos niños y niñas una víctima potencial. Se estima que entre un 60% y 80% de las personas con discapacidad intelectual sufren algún tipo de abuso a lo largo de sus vidas.

Desde la puesta en marcha de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce en 2010, se han atendido a 136 niños y niñas con discapacidad intelectual que han sufrido algún tipo de abuso. De los casos atendidos un 38% han tenido que afrontar la difícil situación que supone un abuso sexual intrafamiliar. Además, los niños y niñas con discapacidad intelectual, cuando tienen que pasar por un sistema policial y judicial, se encuentran que estos sistemas tienen dificultades para garantizar que su acceso a la justicia sea en condiciones de igualdad ante la falta de herramientas y procedimientos adaptados a sus condiciones. El bienestar de los niños y niñas con discapacidad intelectual víctimas de cualquier forma de abuso necesitan no ser olvidados.

Alberto Alemany Carrasco es director de la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce ('http://pardo-valcarce.com/').

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