Beatriz perdió un trabajo bien remunerado como ejecutiva en una consultora internacional, como directora de grandes cuentas. Invirtió mucho tiempo en la búsqueda de un nuevo empleo. Comenzó con un proceso acelerado de 'coaching' ejecutivo con una profesional reconocida, acompañado de una dieta rigurosa y ejercicio. También fue a la peluquería y cambió de "look"; todo esto le daba un aspecto más juvenil y de mayor vitalidad. Después compró un traje a la última moda para resaltar su nueva figura y dar, a la vez, una imagen atractiva y profesional.
Afianzó su autoestima, utilizando todos los medios a su alcance y empezó a practicar la "metáfora del balón", esta vez para habilitar su propio juego, y no el de los demás, como suelen hacer muchas mujeres- Todo ello le proporcionó seguridad en sí misma para crear su propia marca personal y para formar parte del territorio de las "smartwoman".
Al cabo de tres meses Beatriz tenía un nuevo puesto como directora de RRHH, en una gran empresa y sus ingresos se incrementaron en un 50% en relación al anterior. Beatriz trabaja en el sector privado, donde las apariencias cuentan bastante más que en lo público.
Su estrategia puede servir de ejemplo a muchas mujeres; potenciar otras bazas, además de la inteligencia, los conocimientos especializados y la experiencia puede ayudar a reinventarse y a encontrar una nueva ocupación, a través de una estrategia multidimensional.
Las redes sociales también se convierten en grandes aliados hoy en día, además de trabajar en la imagen de marca personal. Hasta hace relativamente poco tiempo se estaba habituado a valorar el capital humano exclusivamente por el nivel de conocimientos alcanzados, así como la formación y experiencia laboral.
Pero actualmente, en función del peso cada vez mayor de las nuevas tecnologías, cobra mayor "importancia el uso de las redes y el capital social." No importa tanto qué se conoce, sino a quién se conoce. Sumado a ello la imagen como marca persona constituye un aspecto importante de cada mujer.
Los cazatalentos y asesores de imagen, aseguran que a la hora de buscar trabajo existe una sola oportunidad para dar una buena impresión, son los famosos primeros cinco minutos. Una vez hecha la preselección del candidato, cuentan otras variables, ya que la mayoría de las jóvenes profesionales hoy día poseen una formación elevada. Es en la entrevista en la que aparecen otros aspectos que determinan quien será el que consiga hacerse con el puesto. La postura corporal, la serenidad que evita que te traicione la ansiedad, la espontaneidad... son variables significativas a la hora de una entrevista laboral.
"Asumir lo que tenemos y sacarle el máximo partido" decían algunas mujeres al ser entrevistadas. "Es hora de recuperar la femineidad y la belleza, como una estrategia más para alcanzar los objetivos deseados. Todo indica que el atractivo físico y social aporta una serie de beneficios en el entorno laboral y social, así como en las relaciones privadas" (Catherine Hakim, El capital erótico: el poder de fascinar a los demás, editorial Debate 2012).
Además de esta capacidad de reinventarse, y de ser una misma, huyendo del perfeccionismo de la generación anterior, podemos situar la franja de mujeres que oscila entre los 32 y aproximadamente 47 años como las que tienen una estructura mental más flexible y una mayor sensibilidad, tan necesarias en la cambiante sociedad contemporánea.
Son especialmente conscientes de la "violencia de la dependencia" y por ello ponen toda su energía en lograr la autonomía económica, aunque todavía falta un trecho no solo para demostrar, sino sobre todo para "negociar su valía". Se trata de una mujer multitarea, pero que llega a todo porque sabe priorizar, diferenciar lo urgente de lo importante, se ha adaptado perfectamente a la era de la hipervelocidad, usando todos los recursos que están a su alcance para llegar a todo. En la película "Tentación en Manhattan" comienzan preguntando a la protagonista: "¿Cómo lo haces?".
Poseen potentes habilidades relacionales, reforzadas por las redes sociales, Facebook, Linkedin, Twitter, etc. Pero su disponibilidad está en función de su situación familiar. Pensar que las mujeres se relacionan menos ya queda en el pasado. Entre otras cosas porque muchas de las mujeres en cargos medio altos, son mujeres que han priorizado su carrera, en la época del despegue y socializan tanto o más que sus colegas masculinos, hecho avalado por los datos de la Investigación 2077 del Centro de Investigaciones sociológicas, más información se pueden encontrar en las publicaciones basadas en estas investigaciones (Alicia Kaufmann, 'Transición hacia la alta dirección en Opiniones y Actitudes' nº 56, Centro de Investigaciones sociológicas y de la misma autora Alta Dirección, editorial Lid, 2010).
Alicia E. Kaufmann es Doctora en Sociología por L'École des Hautes en Sciences Socials de Paris y por la Universidad Complutense de Madrid. Es Catedrática de Sociología de las Organizaciones en la Universidad de Alcalá de Henares