Presentación del informe 'El emprendimiento sénior en España', elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España. - FUNDACIÓN MAPFRE
MADRID 2 Jun. (EUROA PRESS) -
El 9,9% de los mayores de 55 años en España son emprendedores, según se desprende del informe 'El emprendimiento sénior en España', elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España.
El estudio revela que la experiencia profesional acumulada, los conocimientos adquiridos y la necesidad de seguir activos en el mercado laboral están impulsando cada vez más iniciativas emprendedoras lideradas por población mayor de 55 años, una realidad que difiere en los distintos territorios de España.
En este sentido, La Rioja se presenta como el territorio con mayor porcentaje de emprendedores sénior (20,3%), seguida de Cantabria (16,7%) y Aragón (14,4%). En relación a la tasa de actividad emprendedora reciente de los mayores de 55 años, Cataluña y la Comunidad de Madrid son las regiones que reportan mayores porcentajes (3,7%), seguidas de Aragón (3,2%) así como Galicia, Castilla y León, Islas Baleares y Cantabria (todas con un 3%).
Respecto a la intención de emprender de la población sénior (emprendimiento potencial), destacan Canarias (5%), Baleares (4,9%) y Cantabria (3,5%). Por último, el informe destaca el nivel de consolidación empresarial sénior en La Rioja (18,3%), Cantabria (13,7%), Aragón (11,2%) y Galicia (9,6%).
El estudio también analiza el papel del talento sénior en el ecosistema emprendedor español, identifica las principales barreras y oportunidades para emprender desde los 55 años a los 64 años -comparándolos con los menores de 50 y los presénior (entre 50 y 54 años)- y pone en valor el impacto económico y social de este colectivo, que supera ya los 16,9 millones de personas y representa el 34,76 % del total de la población.
En la presentación, celebrada este martes, han participado el director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre Juan Fernández Palacios; el consejero asesor del Centro de Investigación Ageingnomics, Iñaki Ortega; la directora de GEM Galicia y coordinadora del informe, Loreto Fernández; la ganadora de la cuarta edición del Programa TaleS del Centro de Investigación Ageingnomics, Carmen Olmedo, y el fundador de The Brubaker, Manuel de Timoteo.
El informe destaca cómo, desde 2008, el paro de los mayores de 55 años en España casi se ha duplicado, alcanzando las 505.700 personas en 2024 (con una tasa del 10%, muy superior a la media europea del 4%). Además, el 62% de los desempleados sénior son parados de larga duración.
Esta situación, añade el estudio, ha favorecido una tendencia a la salida anticipada del mercado laboral entre los trabajadores sénior, convirtiendo el trabajo por cuenta propia en una vía fundamental para permanecer activos, aprovechar la experiencia acumulada y dar continuidad a trayectorias profesionales que aún tienen mucho que aportar. Así, aunque los sénior emprenden menos que otros grupos de edad, cuando lo hacen, muestran una mayor capacidad para consolidar sus proyectos y sostenerlos en el tiempo.
"El envejecimiento de la población es una realidad ineludible que, si se aborda con una mirada positiva y estratégica, puede transformarse en una poderosa fuente de crecimiento económico y desarrollo social. A pesar de los desafíos laborales y el edadismo, el colectivo sénior en España es un actor económico activo, con capacidad de consumo, ahorro y, fundamentalmente, un creciente espíritu emprendedor", ha indicado Juan Fernández Palacios.
Otro de los principales datos que destaca el informe es la estabilidad de las iniciativas emprendedoras sénior. En este sentido, mientras que la tasa de abandono empresarial entre los mayores de 55 años se sitúa en el 1,2%, entre los presénior se sitúa en el 4,5% y en el 4,1% entre los menores de 50.
Por otro lado, mientras que entre los menores 55 años el emprendimiento potencial (personas que han expresado su intención de emprender en los próximos 3 años) tiene más peso que las empresas consolidadas; en el caso de los sénior ocurre lo contrario: el 7% lidera empresas consolidadas (más de 3,5 años de trayectoria), frente al 2,3% del emprendimiento potencial y el 2,9% han emprendido recientemente.
MOTIVOS PARA EMPRENDER
El estudio añade que la principal motivación para emprender entre la población sénior es la necesidad de generar ingresos ante la escasez de oportunidades laborales. El 57% de los emprendedores de entre 55 y 64 años afirma que emprendió para "ganarse la vida", una cifra que aumenta al 65% entre los sénior con empresas consolidadas.
Junto a esta motivación económica, el informe también identifica otros factores como el deseo de generar una gran riqueza (32% entre los emprendedores recientes y 29% entre los que tienen una empresa consolidada), marcar una diferencia social (31% y 28%, respectivamente) o continuar con una tradición familiar (20% y 29%).
Por otro lado, el 82% de los mayores de 55 años que emprenden considera que dispone de los conocimientos, experiencia y habilidades necesarias para desarrollar una iniciativa empresarial. Asimismo, el 39% de los emprendedores sénior afirma detectar oportunidades para emprender, porcentaje superior al registrado entre los menores de 50 años y los presénior (38% y 37%, respectivamente).
A esto se suma que solo el 35% de los sénior emprendedores tiene miedo al fracaso. No obstante, apenas un 33% considera fácil el proceso para emprender. Estos datos reflejan que, aunque se tengan conocimientos y habilidades para emprender, casi dos tercios de los emprendedores consideran que no es fácil el proceso de puesta en marcha de un negocio.
El estudio también pone de manifiesto las diferencias que existen dentro del emprendimiento sénior, tanto por género como por nacionalidad. Así, el 9,1% de los hombres mayores de 55 años lidera empresas consolidadas, frente al 5% de las mujeres, y la tasa de emprendimiento reciente masculina (3,6%) supera a la femenina (2,2%).
Del mismo modo, los mayores de 55 años extranjeros tienen una mayor tasa de emprendimiento reciente (6,2%), siendo más del doble que la de los españoles de la misma edad (2,7%). Además, el porcentaje de empresas consolidadas lideradas por población extranjera sénior (9,1%) es superior al español (6,9%).
Asimismo, el 72% de los mayores de 55 años que emprenden tienden a iniciar sus proyectos en solitario, con una única persona socia promotora, apoyados en la experiencia vital y profesional acumulada y en redes profesionales ya consolidadas. Igualmente, casi la mitad de las iniciativas (49% en el caso de iniciativas recientes y 51% entre los negocios consolidados) no contribuyen a la creación de nuevos puestos de trabajo, más allá de los de las propias personas promotoras.
La mayoría de las iniciativas lideradas por personas sénior se concentra en el sector servicios, especialmente en actividades dirigidas al consumidor (42% en el caso de emprendedoras recientes y 37% en empresas consolidadas) y servicios a empresas (31% y 34%, respectivamente). El informe también destaca el creciente peso de la sostenibilidad en los proyectos sénior.
De hecho, el 72% de los mayores de 55 años con una empresa consolidada prioriza el impacto social o ambiental del negocio (un 47% en el caso de las iniciativas recientes). Asimismo, el 65% toma medidas para minimizar el impacto ambiental y el 67% para maximizar el impacto social (48% y 38%, entre los emprendedores en fase inicial).
La valoración de la inteligencia artificial (IA) como herramienta estratégica es más alta entre quienes se encuentran en fases iniciales del proceso emprendedor (17%) y tiende a disminuir con la edad. Sin embargo, a tres años vista, hay un aumento generalizado en la valoración de la IA en todos los grupos de edad y en ambas fases del proceso emprendedor (reciente y consolidado).