Actualizado 11/12/2007 14:30 CET

El catedrático Sami Naïr opina que el Estado debe controlar los flujos migratorios para evitar las mafias

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

"El Estado tiene que controlar los flujos migratorios y no dejarlos en manos de las mafias. La inmigración es un fenómeno normal, que va a seguir existiendo y que necesitamos. España no se puede permitir ni económica ni demográficamente prescindir de ella" según afirmó hoy el catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad París 8, Sami Naïr, en el marco de la quinta edición de los 'Debates FAD', organizados por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), en colaboración con Servimedia.

Por otra parte, calificó la actuación del gobierno español en materia de inmigración como "perfectamente elaborada y sin hacer demagogia". Sin embargo, en su opinión, "se debería flexibilizar la ley para que los ilegales que lleven un tiempo trabajado de forma digna puedan conseguir su regularización". Además se les deberían entregar los derechos de ciudadanía.

Naïr también señaló que "a partir del año 2011 España va a vivir una situación difícil porque va a dejar de tener la situación privilegiada que hasta ahora ha tenido en el reparto de los fondos estructurales", aunque también opinó que en los últimos diez años España se ha situado en un rango económico muy digno, pero "tiene que poner en marcha una política de la ciudadanía en contra del racismo y la xenofobia".

El politólogo aseguró que el racismo existe en todas partes y considera que España no es más xenófoba que el resto de los países, aunque es necesario "realizar un trabajo pedagógico con la sociedad civil que es donde nace la irracionalidad, y no de las administraciones".

En su opinión, no se aceptarán las diferencias si no existe un marco común de valores. Por este motivo, señaló que "el deber del país de acogida es transmitir a los inmigrantes a través de la educación la pertenencia a una historia común, que se convierte en la historia de los hijos de los inmigrantes".

En este sentido, apuntó que el proyecto de toda política de inmigración es considerar que los inmigrantes van a ser los ciudadanos del mañana y apuntó que "la inmigración es un proceso duradero y que España cuenta con la ventaja de que conoce ahora los problemas que han tenido otros países".

REAGRUPACIÓN FAMILIAR

Naïr afirmó que la inmigración está funcionando en toda la Unión Europea como un proceso de repoblación. Esto conlleva a la reagrupación familiar, lo que hace que las leyes también tengan que favorecer esta reagrupación, que "supone que la inmigración sea definitiva y que los hijos de los inmigrantes no sean extranjeros, sino españoles. Llega un momento en el que los hijos de los inmigrantes se convierten en actores de su propia integración".

Por este motivo, Naïr aseguró que toda la política de la Unión Europea debe estar dirigida a crear leyes que favorezcan la reagrupación familiar "porque tenemos un grave problema demográfico, sobre todo cuando hablamos de países como España o Italia". En este sentido, destacó que "el inmigrante de segunda o tercera generación no debería ser considerado como inmigrante sino ciudadano del país".