Publicado 24/06/2020 12:34:36 +02:00CET

IMF aboga por el salario emocional y planes de formación para aumentar la felicidad del empleado

   MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

   IMF Institución Académica aboga por el salario emocional y planes de formación, entre otras cuestiones, como asignaturas pendientes para aumentar la felicidad del empleado, de cara a la denominada 'nueva normalidad'.

   "Las nuevas generaciones de trabajadores, y los millennials como ejemplo paradigmático, ya no tienen suficiente con el salario económico. Necesitan, además, ser recompensados con otro tipo de retribución que les ayude a conciliar la vida profesional y familiar; y aquellas organizaciones que se han situado en la vanguardia de la gestión del talento y del cuidado de su capital humano, al ofrecer a sus empleados un salario emocional, son las empresas preferidas por las nuevas generaciones y se han convertido en las best places to work", explica la directora general de IMF Institución Académica, Belén Arcones. "Sin motivación no hay retención de talento y los empleados acaban marchándose", añade.

   La insitución también pone el foco en el teletrabajo, una de las principales demandas de muchos empleados durante los últimos años, con el objetivo de poder conciliar la vida laboral y la familiar y tener jornadas laborales flexibles.

   En este sentido, señala que antes del COVID, el teletrabajo en España, según un informe del Eurostat, era solo el 7,5%, mientras que la media de la Unión Europea era casi el doble, del 13,5%. A raíz de la pandemia, ha alcanzado el 34%.

   Sin embargo, desde IMF señalan la necesidad de corregir muchas de las prácticas que se han impuesto con las prisas del confinamiento para proteger la salud de los trabajadores, y que se han multiplicado debido al cierre de colegios, el cuidado de los más pequeños, jornadas laborales más largas e intensas y herramientas de trabajo poco adecuadas, entre otros factores.

   Según Arcones, "surge la necesidad de una adecuada regulación del teletrabajo para paliar los altos niveles de estrés que los trabajadores han sufrido durante estos meses. Sin duda, en caso de existir futuros confinamientos intermitentes durante la segunda parte del año o, incluso durante 2021, será necesaria una normativa para poder hacer del teletrabajo una virtud y no de deterioro del trabajador".

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