Oceanógrafos detectan un calentamiento local "muy acentuado", de 0,3ºC, en el agua del mar de Galicia y del Cantábrico

Actualizado 19/02/2009 19:08:06 CET

MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

La temperatura del agua del mar en Galicia y el Cantábrico aumentó en 0,3 grados centígrados desde los años 90, lo que se califica como un calentamiento local "muy acentuado", según informó hoy el Instituto Español de Oceanografía (IEO).

El dato es resultado de los registros de la campaña RadProf0209 que concluyó el pasado sábado 14 de febrero, y que tuvo que reducir parte del muestreo debido a las condiciones meteorológicas adversas y realizar arribadas forzosas en La Coruña, Santander y Gijón.

De acuerdo a estos registros científicos, el IEO constató un calentamiento local muy acentuado de la columna de agua del mar, especialmente en los 1.000 primeros metros desde principios de los años 90.

Estos datos, que se toman periódicamente cada año, recogen la secuencia de años cálidos con eventos fríos en 2005 y 2006. Esto provocó una inyección de calor hasta niveles intermedios de 300-500 metros y se observó cómo las propiedades de las aguas a niveles en torno a 2.000 metros fluctuaron de acuerdo con los cambios meteorológicos en su región de origen, el Mar del Labrador.

Asimismo, de acuerdo a los investigadores, el frío invierno de esta temporada ha producido una fría y profunda capa de mezcla, con más de 250 metros tanto en el oeste de Galicia (radial de Finisterre) como en el Mar Cantábrico, donde se tomaron temperaturas superficiales en algunos casos inferiores a 12 grados centígrados.

Por otro lado, el IEO indicó en un comunicado que el próximo mes se realizará un seguimiento cercano de las condiciones oceanográficas en la radial de Santander, tras el refondeo de la boya AGL que se desgajó de su posición de fondeo durante el temporal de mediados de enero y el día 24 de ese mes registró una ola de 26 metros de altura, hasta ahora la más alta detectada en España.

El objetivo de la campaña RadProf0209 es mantener un sistema de observación que evite la pérdida irrecuperable de información climática potencialmente crítica durante los próximos años, con la ambición de que en el futuro se establezcan planes de monitorización permanente como parte de una estrategia nacional de observación del clima.

En este tipo de campañas se muestrean las propiedades físico-químicas de la columna de agua (temperatura, sales disueltas, oxígeno, carbono, nutrientes) y algunas medidas relacionadas con el plancton a lo largo de tres transectos, en Finisterre, Ortegal ySantander. Esto se hace tanto a partir de sondas con sensores electrónicos como con la recogida de muestras de agua de diferentes niveles. También se despliegan en Finisterre y Santander dos líneas de correntómetros (un equivalente a veletas y anemómetros submarinos que se dejan sumergidos grabando datos a lo largo de un año). El muestreo se complementa con medidas directas de las corrientes marinas a lo largo del recorrido.