RSC.- Las cifras de niños y adolescentes trabajadores en Paraguay descienden "cada año" gracias a las nuevas normativas

La Ley destaca como peligroso la manipulación y venta de productos químicos, el trabajo doméstico o tareas con riesgo de abuso sexual

Europa Press Sociedad
Actualizado: lunes, 3 octubre 2005 15:16

MADRID, 3 Oct. (EUROPA PRESS) -

Paraguay tiene más de 240.000 niños de entre 10 y 17 trabajadores, cifras que se han ido reduciendo año tras año gracias a las nuevas normativas que regulan el acceso de los niños y adolescentes al mercado de trabajo, y según se desprende de los resultados del estudio del experto e investigador Roberto Céspedes, basado en los datos oficiales recogidos en la Encuesta Permanente de Hogares realizada en 2001 por el Gobierno paraguayo.

En declaraciones realizadas a IPS, Céspedes ha asegurado que estas cifras equivalen al 4,2 por ciento del total de la población de Paraguay en 2001, unos 5,8 millones de personas.

Así, los jóvenes de entre 15 y 17 años constituyen casi el 60% de los niños y adolescentes trabajadores, lo que significa que "cuanto más se acerca el niño a la mayoría de edad, más integrado está en el mercado de trabajo".

Asimismo, la investigación recuerda que estas cifras de trabajadores menores de edad muestran un "comportamiento irregular", aunque va descendiendo la cantidad de niños que trabajan, ya que en 1995 había 395.000, en 1998 trabajaban 260.000 y en 1999 lo hacían cerca de 235.000.

En su opinión, "es la propia sociedad civil la que ha comenzado a trabajar en esta problemática", a pesar de que las políticas estatales para la erradicación del trabajo infantil "apenas ha comenzado a desarrollar programas y acciones al respecto".

ACCIONES CONTRA LA EXPLOTACIÓN INFANTIL

Por esta razón, fue creada en Paraguay en 2001 la Secretaría de la Niñez y Adolescencia, gracias a la aprobación parlamentaria de la nueva legislación como consecuencia de la Convención sobre los Derechos del Niño que ratificó la Organización de Naciones Unidas en 1989.

Según afirmó la jefa del Departamento de Asesoría Legal de IPS, María Teresa Sánchez, con este convenio "se ha asumido la tarea de establecer políticas nacionales en esta materia y en su programa de acción". Sin embargo, estos planes fueron aprobados a finales de 2004.

Sánchez añadió que la Secretaría se ha visto obligada a atender numerosos frentes diferentes en los que ha logrado avances especialmente en la concreción de un marco jurídico y en la creación de instituciones para lograr la eliminación del trabajo de los menores de edad.

Para lograr este objetivo en Paraguay también fue creada en 2002 una Coordinadora Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), que está formada por diferentes instituciones públicas, entre las que se encuentra la propia Secretaría, el Ministerio de Justicia y Trabajo y las ONG.

También se ha puesto en marcha un nuevo Plan para la Erradicación progresiva de las prácticas de trabajo infantil y para la protección de los adolescentes.

De este modo, Sánchez indicó que el Gobierno de Paraguay emitió el pasado mes de marzo un decreto con la lista de los trabajos peligrosos, "en concordancia con los Convenios que establecen en catorce años la edad mínima para trabajar.

Otra de las herramientas legales que lucha contra la explotación infantil es una ley creada en 2001 que estipula la obligación del Estado para determinar los trabajos que puedan dañar la salud, y la seguridad y moralidad de niños y adolescentes, donde se incluyen 26 puntos que recogen las labores prohibidas para los menores de 18 años.

TAREAS PELIGROSAS

Entre estas labores que enumera la Ley se encuentra la manipulación y venta de productos agroquímicos y otro tipo de sustancias, también el trabajo doméstico y servidumbre, así como todas las tareas que impliquen riesgo de abuso sexual o las labores que se desarrollen entre las siete de la tarde y las siete de la mañana.

En la elaboración de esta lista de trabajos considerados como explotación infantil han trabajado, de manera conjunta, las organizaciones de la sociedad civil, el colectivo de médicos y los propios niños trabajadores.

Ante la aceptación del trabajo para niños de 14 años, Sánchez explicó que "se establecen ciertas limitaciones", como por ejemplo que el niño trabaje menos de seis horas y que esa labor "no conlleve un entorpecimiento de su educación". Además, resaltó que "el trabajo debe ser el estrictamente necesario".

Las autoridades han reconocido que la actividad que realizan mayor número de niños en las ciudades es la venta callejera de golosinas, estampas con imágenes religiosas, además de varias formas de mendicidad. En cambio, en el ámbito rural los niños desempeñan tareas de labranza, cosecha y la ayuda obligatoria en las tareas domésticas.

Por todo ello, el asesor de la Secretaría de la Niñez, Facundo Salinas, ha señalado que "el Plan Nacional en marcha es progresivo", por lo que "debemos identificar a cada niño y su situación personal, porque todos los casos son diferentes".

Por último, en la zona de Coronel Oviedo (centro) la Secretaría ha comenzado a desarrollar un plan piloto por el que se ayuda a las familias de niños trabajadores de la zona a la creación de empresas para que los pequeños no tengan que salir de sus casas para trabajar.

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