MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -
La ONG SETEM organizó esta semana en Barcelona un Seminario Internacional sobre la compra por parte de las instituciones públicas de ropa de trabajo para sus empleados, mediante criterios éticos y sostenibles. Al encuentro acudieron representantes internacionales de organizaciones sociales, de Administraciones públicas, empresas y sindicatos.
Según informa la ONG en un comunicado, el evento, bajo el título 'Hacia una Compra Pública Ética de Ropa de Trabajo' se celebró esta semana y ha servido como continuación de la campaña en España de la ONG especializada en comercio justo 'Ropa Limpia', que ha estado desarrollando la organización.
De esta forma, portavoces de las organizaciones de la sociedad civil, así como representantes de los organismos públicos, sindicatos y las empresas del sector textil tanto de Europa como de Estados Unidos fueron los protagonistas de este evento en el que se debatió sobre la incorporación de los criterios éticos, sociales y medioambientales a la compra de ropa de trabajo por parte del sector público.
De este modo, en representación de España acudieron delegados del Ayuntamiento de Barcelona, de la Generalitat de Cataluña, además de la Diputación de Barcelona, de la Xunta de Galicia y de las organizaciones sindicales UGT y Comisiones Obreras.
El seminario sirvió además para presentar un estudio realizado por el Instituto Holadés SOMO a varias empresas europeas del sector textil. En esta investigación han sido analizadas empresas como Havep, Snickers, Carhartt o Induyco, proveedora de numerosas administraciones públicas y de grandes cadenas de distribución, como El Corte Inglés.
El mercado de la ropa de trabajo en Europa movió en 2001 un total de 3.500 millones de dólares (2.900 millones de euros), el equivalente a más de 300 millones de prendas. Se estima que este mercado aumente antes de 2008 a los 4.000 millones de dólares (3.300 millones de euros). Muchas de estas empresas textiles europeas cuentan con empresas sobsidiarias y proveedores en países como Marruecos, Argelia, Túnez, Macedonia o Extremo Oriente.
El estudio refleja que en estos países los empleados de estas grandes multinacionales sufren en muchas ocasiones la violación de sus derechos laborales, con jornadas "extremadamente largas", plazos de entrega muy ajustados, desigualdad en las condiciones o los salarios de las mujeres, o la represión por parte de militares o policía uniformada que en ocasiones trabajan para las empresas textiles en labores de 'control' y vigilancia, como ocurre con Induyco en Macedonia.
En el estudio fueron analizadas un total de siete compañías que trabajan como proveedores de ropa de trabajo para organismos públicos. Basándose en su información corporativa, incluida en medios de comunicación, su página web, su Informe anual, y varios cuestionarios, se extrajo la información principal de cada una de estas empresas (tamaño, producción, clientes, políticas de RSC, etc).
Todas ellas fueron contactadas para colaborar en el informe vía email o telefónica, y, en principio, la totalidad de ellas se ofreció a colaborar. Finalmente, sólo tres de ellas respondieron de forma real. De las no colaboradoras, sólo dos se justificaron, Carhartt y Alsico, alegando que el tipo de información que se les pedía era "confidencial".
MAYORES CONTROLES
A través de este encuentro clausurado ayer en Barcelona SETEM espera fomentar un mayor control del proceso de producción que llevan a cabo las empresas proveedoras de los organismos públicos, con el fin de garantizar que en la fabricación de la ropa de trabajo "no han sido vulnerados los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), además de que no se ha recurrido a la explotación infantil".
La campaña 'Ropa Limpia' ha traspasado las fronteras españolas y se expandió hace cuatro años a Europa a través del programa 'Clean Clothes Communities', que ya está obteniendo resultados en Holanda, Bélgica o Reino Unido. Esta campaña fue lanzada en Cataluña en septiembre de 2004 de la mano de SETEM, el Fondo Catalán de Cooperación y la Diputación de Barcelona.
La colaboración entre estas organizaciones se materializó finalmente en la creación de la 'Red por la Compra Pública Ética' en la que ya participan más de diez Administraciones públicas que pretenden que la ropa de trabajo de los funcionarios se realice de manera responsable.