MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
La directora de Responsabilidad Social del Grupo Eroski, Marta Areizaga, apostó hoy por un papel "poco intervencionista" de la Administración en materia de RSC, pero sí "impulsor" de ésta y sobre todo "clarificador" de cara a algunos conceptos que en estos momentos son difíciles, como ocurre con la Ley de Discapacidad, la LISMI de 1982 que es, a su juicio, poco sectorial y que debe revisarse y mejorarse en algunos aspectos.
Previamente a su intervención esta mañana en la Subcomisión del Congreso para el fomento de la RSC, Areizaga consideró que también sería importante plantearse la validez y cuáles son los estándares mínimos que la empresa española debe cumplir cuando opera fuera, etc, aunque, dijo, "no hay mucho en lo que fijarse, ni en el marco europeo ni en el internacional".
A su juicio, el debate de la RSC está muy igualado a nivel universal, pero la idea es que en los países en los que, como España, al menos está acuñado el concepto y ya forma parte de la gestión empresarial, "se sepa al menos de lo que estamos hablando".
I+D+i+R
Por su parte, el director de Responsabilidad Social Corporativa de Inditex, Javier Chércoles, coincidió en la idea de que hay que abandonar los "localismos" y tener "un poco más de visión mundial", ya que muchas de las grandes empresas españolas "ya cotizan en mercados mundiales" y ser localistas es "un poco complicado". A su juicio, hay que tomar ejemplo de países como Reino Unido o Países Nórdicos, Noruega o Dinamarca que, en este sentido, "es un país modélico".
Chércoles apostó por añadir al tradicional modelo de 'Inversión+Desarrollo+innovación' la 'R' de responsabilidad (I+D+i+R), porque ésta también es una forma de innovación y garantiza tener un control de la cadena de producción y de suministro. "Con esa 'R' diferenciaremos a España y sus empresas con una clara ventaja competitiva".
Chércoles descartó la idea de que las empresas textiles estén en el 'punto de mira' en materia de responsabilidad debido a su producción en otros países y defendió que "hoy en día son como las consultoras o las empresas agropecuarias", es decir, "intensivas en mano de obra", pero el problema es que "han sufrido las primeras".
Sin embargo, y debido a que los primeros ataques a este sector sucedieron en 1994, "llevamos ya diez años de ventaja con respecto a otros sectores", no somos mejores o peores, pero sí "más avanzados", concluyó Chércoles.