MADRID, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -
La compañía de tecnologías de la información, defensa y consultoría Indra ha lanzado este año un Plan de Gestión de Responsabilidad Corporativa en tres etapas con el que pretende identificar las actividades que ya venía realizando en este área de forma dispersa, sistematizarlas y ponerlas en valor, según informa la compañía en su primera Memoria de Responsabilidad Corporativa, 'La Responsabilidad de la Innovación', realizada según los estándares de Global Reporting Initiative (GRI).
En su definición de la RSC, Indra señala que su intención es "ser una empresa innovadora y de conocimiento" en sus relaciones "con los públicos internos y externos (accionistas, empleados, clientes, etc), así como con las instituciones que lo cultivan y desarrollan". De esta forma, el diálogo con los grupos de interés se plantea como una de las bases de la nueva política de la compañía.
De hecho, en su mensaje, el presidente de Indra, Javier Monzón, indica que la Memoria 2003 pretende iniciar un nuevo modelo de diálogo con los grupos de interés de la compañía. Por esta razón, incorpora un cuestionario para que accionistas, inversores, empleados, clientes, proveedores, periodistas, representantes de la Administración o cualquier lector envíe su opinión sobre los contenidos del informe.
El nuevo Plan se articula en tres etapas: poner en valor todo lo que la empresa venía realizando hasta la fecha, implantar nuevas iniciativas en los ámbitos de la responsabilidad donde sea necesario, y "dotar de coherencia a todo el conjunto de políticas", tanto las actuales como las futuras. En esta última etapa, Indra anuncia el establecimiento de indicadores para la rendición de cuentas, algunos de los cuales ya aparecen en la Memoria.
Con estos objetivos, Indra identifica en el informe la lista de los seis valores, actitudes y comportamientos "que espera sean observados en la actividad cotidiana de todos sus empleados": satisfacción de los clientes, excelencia, desarrollo del capital humano, integridad, innovación y rentabilidad. Estas normas se han traducido en un Código de Conducta Profesional, que va a ser desarrollado con más profundidad en el futuro.
OBJETIVOS MEDIOAMBIENTALES
La memoria presenta también los objetivos de la compañía en el ámbito medioambiental para el periodo 2003-2004, en especial reducir la generación de residuos urbanos de papel en un 2 por ciento anual, del uso de papel blanco por persona en un porcentaje idéntico y en el mismo periodo, y del consumo de energía eléctrica en un 1 por ciento por persona y año. Indra cuenta ya con los certificados ISO 14001 y EMAS.
Los avances hacia cada uno de estos objetivos serán revisados semestralmente y desglosados en metas sometidas a un calendario concreto. Además, Indra ha elaborado un manual de buenas prácticas medioambientales para oficinas, servicios y procesos, consumo de agua y energía y política general. Cuenta además con un plan para emergencias medioambientales.
La compañía señala que este sistema de gestión medioambiental está abierto a la participación y sugerencias de los empleados, y que de hecho una de sus bases en la sensibilización de la plantilla. Este modelo, en el que "prevalecen los criterios de prevención sobre los de corrección", se integra en la gestión global de la empresa y está "a disposición del público en general".
En materia laboral, la compañía repasa sus políticas de "innovación en la gestión de personas" y de respaldo al desarrollo profesional de los empleados. Uno de estos programas es 'Innovo', destinado a mejorar eficiencia y motivación, mediante la revisión de las formas de trabajo, el seguimiento del impacto de los cambios o la realización de encuestas (sobre la prohibición de fumar, el Código de Conducta o las comunicaciones sobre incrementos salariales).
Como beneficios sociales concretos, la Memoria recuerda que Indra proporciona un seguro de vida y accidentes a todos sus empleados, con complementos por incapacidad temporal y maternidad, así como ayudas a familias con hijos discapacitados. Además, a través del Club Social, ofrece importantes beneficios en productos y servicios.
El informe incorpora una tabla con datos concretos sobre las características de la plantilla, apuntando por ejemplo que el porcentaje de mujeres es del 30 por ciento (tasa que se ha mantenido desde 2002), que un 28 por ciento de los trabajadores cuenta con retribución variable, que un 60,9 por ciento está incluido en los Planes de Opciones sobre Acciones, y que la rotación externa no deseada afectó el año pasado al 4 por ciento de la plantilla. La edad media de los directivos es de 48 años.
En cuanto a los proveedores, destaca que existen acuerdos puntuales preferentes con empresas en función de la discapacidad de sus plantillas (como Galena, Columbia, Afanias o Jaresdem). En este ámbito de acción social, Indra pretende "impulsar la cooperación más allá de la donación puntual monetaria", ayudando a organizaciones sin ánimo de lucro con soluciones para mejorar su gestión interna.